INFORME DE MOVILIDAD

Regreso a la ratonera

Un estudio del RACC advierte de que la congestión podría aumentar en un 50% si no se toman medidas antes de un año

Los conductores pierden cada día 52.000 horas en unos atascos que se podrían aliviar con más carril bus-VAO y mejoras en Rodalies

La congestión aumentará un 50% en Barcelona, si no se toman medidas, según el RACC. / Ricard Fadrique

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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Resulta llamativo que casi siempre sean entidades privadas o asociaciones sin ánimo de lucro las que aporten luz y taquígrafos a la movilidad metropolitana. El Bicicleta Club de CatalunyaAmics de la BiciPromoción del Transporte PúblicoCatalunya Camina o las universidades. Y también el RACC. El automóvil club ha presentado este martes un inquietante informe sobre el tráfico en los accesos a Barcelona. La cosa está mejor que hace 10 años, pero peor que hace 12 meses. De este modo, si no se toman medidas urgentes ante una situación que se atisba irreversible, la congestión en el perímetro de la ciudad podría crecer hasta un 50%. Regreso a la ratonera del 2006.  

Los estudios del RACC, presentados por el responsable técnico de la fundación, Lluís Puerto, suelen ser un completo compendio de cifras, estadísticas, gráficos y comparativas. Todo en matería de circulación puede reducirse a números y parábolas. ¿Todo? Lo que queda al margen de la calculadora es el hartazgo ciudadano, el cansancio ante rupestres sistemas de transporte público, ante carreteras que entran en forma de embudo cuando deberían hacerlo como un colador, frente a un servicio ferroviario, Rodalies, capaz de desesperar hasta el punto de pensar que hora y media en coche y pagar un aparcamiento compensan ante la incertidumbre de unos horarios que no se cumplen.

DOLOR DE MUELAS 

La crisis achicó un 7% las afiliaciones a la Seguridad Social. Por ende, la movilidad en el área metropolitana se redujo un 9%. Una correlación lógica que podía interpretarse como una oportunidad más allá de ser una obviedad. Los últimos registros conocidos de circulación -subida de un 3% de la movilidad en los accesos a la ciudad- insinúan una vuelta a los problema previos a esta última gran crisis. Hay un dato revelador: Las horas perdidas en los atascos en este último trimestre se acercan peligrosamente a las cifras del 2006. Eso es un dolor de muelas. Pero también una ruina. 

El RACC calcula -su estudio abarca 392 kilómetros de red viaria- que las cerca de 200.000 personas atrapadas en los accesos de la capital catalana pierden unas 52.000 horas diarias. Eso, trasladado a la macroeconomía, da como resultado, según los cálculos del automóvil club, una pérdida anual de 137 millones de euros, o lo que es lo mismo, 685 euros por cabeza. Podría verse de un modo menos mercantil: esa gente podría levantarse algo más tarde, llevar a los niños al cole e incluso ir al gimnasio si en vez de tardar hora y cuarto tardara 30 minutos en llegar a trabajar.

JULIO CARBÓ

Circulación en la Ronda Litoral, a la altura del Bon Pastor, este martes.

Si se analiza por zonas, el 80% de la congestión se produce en las rondas (Dalt y Litoral), Vallès Occidental (C-58, AP-7 y C-16) y Baix Llobregat (AP-2, A-2 y B-23). Por horas, el 62% de los problemas se concentran en seis horas, de 7 a 10 horas y de las 17 a las 20 horas. 

El riesgo de volver a la catastrófica situación de hace diez años es evidente. A no ser que la crisis pegue un rebote de aúpa, que tampoco sería una gran sorpresa. Según los estudiosos, la ratonera perfecta del 2006 podría regresar antes de un año. Para evitarlo, y que no le salga por un ojo de la cara a una administración tuerta, propuestas como crear un carril bus-VAO 'low cost' (pintura, conos y control de cámaras) en la B-23 y en la C-31, refuerzo del bus express que une localidades del entorno metropolitano con el centro de Barcelona, autobuses lanzadera desde las estaciones de tren o mejor gestión de la velocidad variable. Y, cómo no, unas Rodalies dignas, la eterna demanda.

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"Los ciudadanos escogen entrar a Barcelona en coche por necesidad, no por gusto. Podemos llegar a una situación de gran colapso en tan solo unos meses si no hay una solución que debe ser metropolitana", ha recetado el presidente del RACC, Josep Mateu, durante la presentación del estudio. Buena suerte, con eso de poner de acuerdo a 36 ayuntamientos diferentes.