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Denuncia contra Desokupa por un presunto allanamiento en el Alt Penedès

Los mossos han frustrado el desalojo de una vivienda de Pacs del Penedès ocupada por una familia pendiente de desahucio

La casa sufrió una ejecución hipotecaria y el banco la ha vendido a un nuevo propietario pese a vivir los antiguos moradores

EL PERIÓDICO / BARCELONA

Algunos vecinos protestan contra el operativo de Desokupa en la calle de la Cera el pasado 25 de agosto. 

Algunos vecinos protestan contra el operativo de Desokupa en la calle de la Cera el pasado 25 de agosto. 

La empresa Desokupa, especializada en el desalojo de pisos que han sido ocupados ilegalmente o donde residen inquilinos que no abonan el alquiler o la hipoteca correspondiente, vuelve a estar en el punto de mira tras tratar de desocupar el pasado viernes una vivienda de Pacs del Penedès (Alt Penedès) donde reside una familia que está en pleno proceso civil de desahucio.

Los hechos tuvieron lugar la mañana del viernes, cuando los trabajadores de Desokupa -empresa que afirma haber realizado más de 30 desalojos en Nou Barris y el Raval, según avanzó EL PERIÓDICO- presuntamente entraron en un domicilio de Pacs del Penedès cuando la familia que allí reside se había ausentado para hacer unas compras.Según publica el Diari de Vilanova, los empleados entraron por la fuerza aprovechando la ausencia de sus moradores, y cuando estos regresaron no podían acceder al inmueble.

La intervención de los mossos permitió que Desokupa accediera a abandonar la casa, tras ser denunciados por violación de domicilio por sus ocupantes habituales. Los mossos han confirmado a este diario la denuncia de los hechos, por el presunto allanamiento, mientras que los trabajadores han sido citados a declarar.

La frontera de la legalidad está en la intimidación

La actividad de la empresa es objeto de polémica. Cuenta con detractores que consideran que ejercen de "matones", porque su mero aspecto -hombres fornidos, rapados y vestidos de negro- ya puede resultar intimidatorio. Pero otras personas que han sufrido una okupación en su domicilio y se desesperan ante la lentitud de los procesos judiciales se aferran a ellos como la única salida rápida. Diversos abogados consultados por este diario señalan que si el residente (aunque sea ilegal) se siente intimidado o coaccionado de la forma que sea, puede denunciarlo a los mossos o el fiscal.

La casa está situada en la urbanización del Pla de Cavall y sufrió un procedimiento de ejecución hipotecaria. Hace cinco años el inmueble pasó a manos de Bankia, que la vendió pese a estar ocupada. Según detalla el mismo medio, la hija de los antiguos propietarios siempre ha seguido empadronada en el inmueble, donde reside con su madre y una hija. Los nuevos dueños de la casa interpusieron una demanda de desahucio civil que está en vías de resolverse, pero mientras tanto han decidido acelerar el proceso contratando los servicios de Desokupa.

ACTIVIDAD POLÉMICA

Esta empresa saltó a la luz pública el pasado abril, tras el desalojo de una casa okupa en Gràcia. Su actividad se anuncia en internet como "intermediadora", "amistosa" y legal, pero algunas entidades vecinales han denunciado en foros y ante la Administración pública su actividad, ante la sospecha de que ejerzan la coacción o intimidación para las desokupaciones. El pasado mes un grupo de vecinos abortó otro desalojo en el Raval.

El PSC ha pedido al Parlament que investigue la legalidad de su actividad y sus relaciones con paramilitares, mientras que el propio Ayuntamiento de Barcelona estudia sus procedimientos para tratar de esclarecer su legalidad. No obstante, el consistorio considera que si existe una actividad fuera de ley el caso corresponde a la Inspecció de Treball de la Generalitat. 

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