19 sep 2020

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El conflicto de la estatua de Franco en el Born, último episodio del mal clima entre ERC y Colau

Los republicanos encabezan el rechazo del soberanismo a la instalación de la obra, decapitada cuando ya estaba en un almacén

Bosch, que permitió a la alcaldesa ganar votaciones decisivas, marca distancias desde que BC cerró su pacto con el PSC

Toni Sust

El conflicto de la estatua de Franco en el Born, último episodio del mal clima entre ERC y Colau

Hay relaciones que se deterioran súbitamente y ese es el caso de ERC y Barcelona en Comú, que, en unos meses, han pasado de votar de la mano a tirarse de los pelos. El último episodio es el culebrón de verano abierto a cuenta de la exposición  'Franco, Victoria, República. Impunidad y espacio urbano’, prevista por el ayuntamiento en el Born para octubre próximo, y que incluye la instalación en la calle, frente al recinto, de la estatua ecuestre de Franco que hizo Josep Viladomat (decapitada, como fue hallada un día cuando ya estaba en un almacén), y de la Victoria, escultura elaborada por Frederic Marès en homenaje a la victoria franquista en la guerra civil.

No solo ERC ha protestado: entidades y otros partidos soberanistas también han rechazado la iniciativa. Pero los republicanos fueron los primeros y los que más combativos se han mostrado con la exposición proyectada por el gobierno municipal para el Born.

De hecho, el pulso entre ERC y Barcelona en Comú sobre el Born empezó hace meses, cuando el gobierno municipal expresó su voluntad de darle una vuelta al espacio, lo que tanto los republicanos como CiU vieron como un intento de rebajar la condición de epicentro de la causa independentista del antiguo mercado, en tanto que símbolo de la derrota austriacista de 1714 que marcó el inicio de la clausura de las instituciones catalanas por parte del nuevo rey Borbón, Felipe V.

COMUNICADO

El presidente del grupo de ERC, Alfred Bosch, emplazó el pasado martes en un comunicado a replantear la muestra, que consideró que sería viable en un país en el que se hubiera “juzgado a los verdugos y enterrado a las víctimas”. Los diputados en el Congreso Joan Tardà y Gabriel Rufián se sumaron a las protestas, como también hizo CiU, que consideró que la exposición ofendía, a un tiempo, a las víctimas de la guerra civil y a las de 1714.

En los últimos días, han proliferado las quejas. Una petición en Change.org recoge firmas para que la estatua no sea ubicada ante el Born. Algunos de los que claman contra los planes del consistorio sugieren que este quiere ensalzar la figura de Franco, o por lo menos denigrar el simbolismo independentista del Born. El gobierno municipal ha hablado por boca de su número dos, el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, que ha defendido el proyecto como una forma de hacer “pedagogía” y lo ha comparado con muestras similares.

También entidades dedicadas a la memoria han dado su opinión. Primero lo hizo el Amical Mathausen, que agrupa a exdeportados republicanos en los campos nazis, que criticó que se instalen monumentos franquistas en la calle. La Associació Catalana d’Expresos Polítics lo ha hecho este viernes, en un comunicado que recuerda que sus miembros son “víctimas de la represión franquista que acumulan cientos de años de cárcel”, en el que ha criticado que otros hablen por ellos y ha defendido la exposición como una forma de explicar la dictadura.

Como guinda del pastel, el jueves trascendió que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, trasladará los actos de la Diada a la explanada frente al Born que luego acogerá la escultura de Marès y la estatua de Viladomat. Una decisión, dice la Generalitat, tomada antes de la polémica por la muestra.

EL PACTO

Pero más allá de la historia de Catalunya, está la de la ruptura entre ERC y Colau, que data del momento en el que se firmó el pacto de gobierno entre Barcelona en Comú y el PSC, en mayo. Los cuatro concejales socialistas asumieron plazas en el gobierno y los republicanos, que ya habían anunciado que no entrarían y de los que se esperaba que mantuvieran su política de apoyar a la alcaldesa en las votaciones clave, exhibieron un enfado que sorprendió a BC.

Desde entonces, Bosch no pierde ocasión de recordar a Colau que incumple el sueño de los que le votaron. Pero el problema para la alcaldesa empezará tras el verano, cuando lleguen las votaciones importantes y los cinco concejales republicanos sean cinco votos decisivos para los grandes temas que se acercan, del PEUAT a los presupuestos para el 2017, pasando por la normativa de terrazas.

La Coronela, otro enfrentamiento a cuenta de 1714

No solo del Born vive la polémica entre soberanistas y colauistas. El frente independentista tiene otro motivo para criticar al ayuntamiento -de hecho Alfred Bosch lo calificó de "menosprecio": la decisión del gobierno municipal de vetar que la Coronela, asociación que recrea la milicia ciudadana que defendía Barcelona en 1714, mantenga su desfile entre la puerta del consistorio y el monumento a Rafael Casanova, conseller en cap de la ciudad en aquella fecha. La asociación ha mostrado su protesta por la decisión del consistorio, que defiende que el desfile de la entidad (creada hace cinco años) no es una tradición de Barcelona. Las quejas han surtido su efecto: la Coronela será recibida por Puigdemont, informa RAC-1, y podrá empezar su desfile en la plaza de Sant Jaume, pero en la la puerta de la sede de la Generalitat. El consistorio considera legítima esa solución.