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CONTROL PREVENTIVO DE LOS INSECTOS

Barcelona busca ayuda ciudadana contra el mosquito tigre

Detectar los puntos de cría con antelación es la mejor medida de prevención

Las labores de control han conseguido reducir las zonas de cría respecto al 2015

Antonio Madridejos

El mosquito tigre ha colonizado toda la ciudad de Barcelona y muy posiblemente será imposible su erradicación total, pero las medidas de control parecen surtir efecto y, por primera vez desde la detección de los primeros casos en el 2005, este año se ha reducido la presencia de huevos en las zonas de muestreo, según ha informado la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB). Concretamente, no se ha detectado en 20 de los 68 puntos de alto riesgo en los que sí se había observado el año anterior. Los especialistas piden la colaboración de los ciudadanos para detectar los puntos de cría y poder actuar con antelación.

Aunque el insecto está presente en todos los distritos de la ciudad, es más habitual en zonas cercanas a jardines y también en los barrios con alcantarillas y edificios más antiguos, "donde es más fácil que se acumule agua", comenta el responsable del Programa de Control de Mosquitos Tigre de la ASPB, Tomás Montalvo. Las fuentes con circuito cerrado de agua en movimiento y los estanques y las piscinas no son ambientes proclives al mosquito tigre, que busca normalmente “pequeños recipientes donde colocar los huevos”, añade. “El mosquito tigre es muy urbano y prolifera en zonas donde hay agua estancada”, resume Frederic Bartumeus, investigador del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) y coordinador de Mosquito Alert, una web y aplicación para móviles que permite que los ciudadanos informen de la ubicación de los insectos.

Entre las áreas de vigilancia especial en Barcelona, Montalvo ha citado los jardines de la Vil·la Amèlia, el parque del Turó de la Peira y en general Ciutat Vella. Por el contrario, los barrios más 'inmunes' son los cercanos a zonas forestales, como los situados en la falta de Collserola, así como los pisos muy elevados. Desde la primera detección en Sant Cugat, en el verano del 2004, el mosquito tigre ha colonizado toda el área metropolitana, aunque no ha ocasionado la catástrofe que se vaticinaba al principio porque "los ciudadanos han desarrollado una cierta resistencia a la picadura", considera Montalvo.

El ayuntamiento afectúa anualmente unos 900 tratamientos, la mayoría en alcantarillas y fuentes

Los especialistas atribuyen el éxito del último año en Barcelona a una combinación de tres factores. La primera son las medidas de control, que incluyen campañas de desinsectación en zonas proclives a la cría. Cada año, la ASPB efectúa cerca de 900 actuaciones. En las alcantarillas, por ejemplo, se aplica un insecticida biológico que ataca a las larvas. "La eficacia de los productos ha mejorado mucho en los últimos años -dice Montalvo-. Antes sus efectos duraban semanas, mientras que ahora pueden prolongarse durante tres meses".

En segundo lugar destaca la colaboración de los ciudadanos, ahora más sensibles al riesgo que supone dejar pequeños recipientes con agua en terrazas y patios. Una ayuda esencial en este sentido son también los datos que recibe la plataforma Mosquito Alert. Gracias a la aplicación para móviles, durante el año 2015 se recibieron 300 informes sobre la posible presencia de mosquito tigre en Barcelona. De ellos, un 20%  fueron incluidos en los protocolos de seguimiento de la ASPB.

APRENDER A DISTINGUIR LAS ESPECIES

La sequía y el frío dificultan la vida del insecto. La mayor incidencia se produce en el periodo julio-octubre

Mosquito Alert ha estrenado recientemente una aplicación para distinguir las dos especies principales de mosquito del género 'Aedes': el 'albopictus' o mosquito tigre, originario de Asia y asentado en Catalunya, y el 'aegypty', el vector transmisor de la fiebre amarilla y el zika, presente en todas las regiones tropicales del planeta. Aunque este último no se ha observado todavía, no es descartable su llegada por medio de viajes internacionales, aunque sean episodios aislados.

Sin embargo, como ha recordado Montalvo, quizá el mayor riesgo proceda de la capacidad del mosquito tigre para transmitir las enfermedades asociadas a su 'primo hermano': "Creemos que tendría una menor competencia vectorial, pero no es descartable que transmita el zika", ha puesto como ejemplo. De hecho, en Italia y en Francia ya se han documentado casos internos de transmisión del virus del chinkunguña a partir de ciudadanos que viajaron a zonas tropicales. Por este motivo, una de las zonas de control continuo en Barcelona son los aledaños de los centros de atención al viajero. "Cuanta más información tengamos -ha añadido Bartomeus-, más fácil será actuar con prevención". 

Finalmente, un factor que no se puede pasar por alto son la sequía y el frío, elementos que limitan el crecimiento del mosquito. "Cuando hay lluvia, es más fácil que se llenen pequeños depósitos de agua", avisa Montalvo. Este año no se ha detectado aún ningún pico de actividad del insecto, pero eso no significa que no los haya en meses próximos porque la época de mayor incidencia se extiende entre julio y octubre.