01 jun 2020

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LA ENTIDAD DE CIUTAT VELLA

El triángulo del saxo

El Taller de Músics prosigue su expansión por el Raval con la apertura de un local con dos aulas y auditorio

Creado en 1979, constituye un referente en formación y promoción musical

Imma Fernández

Con ellos llegó la música, y más armonía, a un triángulo del Raval (entonces Barrio Chino) asediado por las drogas y el sexo de pago. Un pedazo de la Barcelona maldita que hoy, 37 años después, es el triángulo del saxo, del cajón, de la guitarra eléctrica... Corría 1979 cuando el Taller de Músics subía la persiana de la mano del entusiasta Lluís Cabrera, que hoy se congratula de haber contribuido a silenciar aquellas notas disonantes: «Hasta los 90 el hampa campaba a sus anchas. Transformamos la zona en un lugar habitable».

Erigida en institución de referencia en la enseñanza, difusión y promoción de las músicas populares (jazz, flamenco, rock...), suma nuevo local en la calle de Cendra, 24, que incluye dos aulas y un pequeño auditorio. Amplía así el espacio para la actividad formativa y la práctica de los músicos, y además incrementa las acciones sociales desde la Fundació Taller de Músics, entre ellas el Taller Obert para adultos en riesgo de exclusión.

Poco a poco, la entidad se expande de forma horizontal por ese polígono formado por las calles de Cendra, Requesens y Príncipe de Viana, comprando o alquilando locales. Y de paso, quitas las esquinas a los controladores de los trapicheos, que aún acechan. A ello contribuyen, afirma el fundador, los veladores del JazzSí Club, la sala de conciertos inaugurada en 1992 y punto de encuentro de artistas de todos los estilos y nacionalidades.

Taller de Músics

Locales en calles de Cendra y Requesens. Escola Superior d’Estudis Musicals (Can Fabra)

Objetivo:
Enseñanza, promoción y difusión de las músicas populares


800 alumnos

www.tallerdemusics.com

El ojo astuto de Cabrera vio claro desde el principio que el éxito pasaba por llevar el aula al escenario. Complementar la formación con la oferta de trabajo. «Cuando ofreces clases y bolos, los músicos están contigo. Hemos sabido conectar con su alma», explica.

El centro cuenta con una veintena de aulas en el Raval y en diciembre del 2011 saltó de barrio para abrir, en un espacio de 1.300 metros de Can Fabra (Sant Andreu), la Escola Superior d'Estudis Musicals, el tercer centro de enseñanza de grado superior de Catalunya tras la ESMUC y el Conservatori del Liceu. "Hemos crecido de forma pausada en función de las necesidades", aporta Diego Ruiz, a quien hace un año Cabrera pasó el relevo de la dirección. Les queda, dice, una asignatura pendiente: "Espero que cuando se reforme la ley de espectáculos dejen de considerar el JazzSí Club como discoteca y lo reconozcan como centro cultural".

Lista de figuras

Sin duda lo es. Por el Taller de Músics ha pasado una lista incontable de figuras: Enrique Morente -"el gurú del Taller", subraya Cabrera-, Pau Riba, Perico Sambeat, Marina Rossell, Santiago Auserón, Mayte Martín, Salao... Las anécdotas se acumulando pero el fundador no olvida las pullas clasistas en los inicios, cuando se referían a la escuela como el "chiringuito de los sudacas" por los profesores latinos.

"Vinieron a visitarnos gente de otro centro y sin saber que yo era el director soltó uno: '¡Pero si esto es un chiringuito!'. '¡Te lo vas a tragar!', le repliqué". Y ahí está el chiringuito coleccionando premios (como la Creu de Sant Jordi), figuras y agradecimientos. También por parte de la gente del barrio. "Las Marías y Pepes, los vecinos de siempre, están encantados con nosotros", apostilla Ruiz.

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