Bailén, la calle de la cultura 'low cost'

En el mismo tramo de la vía, el Texas ofrece cine a 3 euros y el Microteatre, función teatral a 4 euros

Rafaela Rivas y Antonio del Valle, en ’La asesina’, una de las piezas representadas en el Microteatre este mes de mayo.

Rafaela Rivas y Antonio del Valle, en ’La asesina’, una de las piezas representadas en el Microteatre este mes de mayo. / CARLOS MONTANYES

Se lee en minutos

Vaya por delante que vale la pena ir. ¿Dónde? Al tramo de Bailén que hay entre Igualada y Camprodon, las calles, se entiende. A la altura de Industria, para dejarlo más claro. Apenas 100 metros que a pie se recorren, según el señor Google, en menos de un minuto. ¿Qué hay ahí que merezca el esfuerzo de llegar? La mayor concentración de cultura 'low cost' de Barcelona: cine a 3 euros y teatro a 4. Una ganga para los tiempos que corren, en los que, sin días del espectador o fiestas del cine de por medio, los precios de las entradas como poco triplican las cifras dadas.

La crónica del cine es archiconocida, hace poco más de un año y medio el director Ventura Pons recuperó la histórica sala Texas, inaugurada en 1947 y hasta 1995 con programa continuo de sesiones dobles de reestreno, y la rehabilitó con los últimos avances de proyección. Luego impuso una cartelera seria: películas con buena crítica pero ya pasadas por salas, en versión original y subtituladas en catalán. Y lo más importante: un precio asequible por sesión. Tres euros que este fin de semana permitían escoger entre 'Langosta' de Yorgos Lanthimos, 'La juventud' de Paolo Sorrentino y 'Truman' de Cesc Gay, por poner tres ejemplos.

Lo del teatro, microteatro para ser exactos, es más reciente y menos publicitado. Pero igual de interesante. Y módico. Lleva por título, como no, Microteatre y es la única sala estable de teatro de bolsillo que hay en Barcelona. El nombre sale del precio, 4 euros por función, y del tamaño de estas: piezas de 15 minutos que se representan en salas, mejor decir habitaciones, con un aforo máximo de 15 espectadores. Aquí no hay cuarta pared ni por asomo. De hecho, lo suyo es evitar que le pisen a uno. La cosa va así: cinco obras que se ejecutan a la vez con un decalaje de cinco minutos cada una y con cinco representaciones en 'loop'. Eso completa una sesión. Pero hay dos, la de tarde y la golfa. Lo que significa un total de 10 obras, cuatro horas de teatro y 50 funciones a escoger.

UNA, DOS, DIEZ...

Se pueden ver una, dos o las 10 piezas. En una jornada o en un mes. A gusto del tiempo, el presupuesto y las ganas del consumidor. La mayoría repite. Y muchos cruzan la acera: el Texas está en lado Llobregat y el Microteatre en lado Besòs. La convergencia entre ambos proyectos es total. "Nos recomendamos mutuamente, y muchos pasan por aquí antes de ir al cine o al revés", afirma Llibertat Ribera, la cara y el alma del Microteatre barcelonés. Porque la de aquí es una de las muchas versiones de este formato que nació en Madrid en el 2009 en lo que había sido un prostíbulo.

Veamos. Miguel Alcantud, director de 'Águila Roja' y 'El internado', junto con otra cincuentena de profesionales del sector, buscaba un local para un proyecto de miniteatro. Le cedieron un antiguo burdel de 13 habitaciones. Así que presentó 13 piezas de 10 minutos a un precio simbólico. Las obras  se repitieron tantas veces como público hubo. Algunas llegaron a las 20 funciones, pues las colas fueron antológicas. Y el experimento se convirtió en algo permanente. Tres años después colonizaron el mundo: Ciudad de México, Valencia,  San José de Costa Rica, Buenos Aires, Málaga, Sevilla, Puebla, Guadalajara, Miami, Veracruz, Almería y finalmente Barcelona, de la mano de Ribera.

CONSAGRADOS Y DEBUTANTES

Noticias relacionadas

"No fue fácil encontrar un local", explica su impulsora. Lo quería en Gràcia y lo quería con bar. Algo imposible de conseguir en un barrio con todas las licencias para estos menesteres copadas. Así que los suyo fue moverse por la periferia hasta encontrarlo en la frontera con el Eixample, en la única acera del barrio de la que fue villa donde las normas son más laxas.

Con el local a punto se impuso la programación, diferente cada mes y con un tema común en todas las obras, el de mayo fue el éxito, el de junio serán los amigos. Las propuestas llegan a mansalva, tanto por parte de consagrados: en Microteatre han dirigido Reichel Delgado y Roger Pera; han actuado Mercè Martínez y Pep Munné, y han escrito piezas David Trueba y  Blanca Bardagil; como por parte de debutantes: "Al ser tan corto no se asumen riesgos de tiempo ni de escenografía. Es decir es 'low cost' también para el equipo que prepara la obra", afirma Ribera. Es 'low cost' para todo el mundo.