Desalojo del local okupado de Gràcia que pagó Trias para evitar disturbios

Los okupas advierten a Colau y a Asens que serán "su pesadilla" y llevan a cabo una protesta multitudinaria en el barrio

La alcaldesa de Barcelona asegura que se trata de un asunto "entre privados"

Desalojo del local okupado de Gràcia que pagó Trias para evitar disturbios

JOSEP GARCIA

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Los Mossos han llevado a cabo este lunes el desalojo del Banc Expropiat de Gràcia, una antigua oficina bancaria que fue okupada en octubre del 2011 y sobre la que pesaba una orden de desalojo. La operación policial se ha prolongado durante diez horas debido a que dos jóvenes se han encadenado en el interior de la oficina.

El Banc Expropiat está ubicado en lo que había sido una oficina de la Caixa Tarragona y de Catalunya Caixa, en la Travessera de Gràcia, delante del mercado, y es propiedad de un privado. Se da la circunstancia de que poco antes de las elecciones del 2015 el ejecutivo de CiU asumió el coste del alquiler  "ante la inminencia del desalojo".

El objetivo, justificaron, era continuar pagándolo hasta finales del 2015 y mientras tanto "buscar una solución que concilie el derecho del propietario y el mantenimiento de la actividad del local". La decisión llegó a pocos meses de las elecciones de mayo, ya que el local podía suponer un serio problema en tanto sobre él pendía una orden de desalojo.

Esa paz social costó a la ciudad unos 70.000 euros (pago de mantenimiento, suministro e impuestos incluidos), puesto que la renta era de 4.000 euros al mes. El nuevo equipo de gobierno de Colau intentó cancelar el contrato de alquiler, al entender que no se tenían que pagar 5.500 euros en alquiler mensual para sostener un edificio okupado.

Sin embargo, el contrato de alquiler, que se firmó poco después de los incidentes por el desalojo de Can Vies -que provocaron durante días una batalla campal en Barcelona-, tenía una cláusula que provocaba que, en caso de cancelación, el coste era aún superior que pagar el alquiler mensual hasta finales de año. Por este motivo, el Ayuntamiento de Barcelona aguardó a que finalizará el contrato y el 1 de enero de 2016 dejó de pagar el alquiler, ante lo que el propietario reactivó el procedimiento que había dejado en suspenso, para lograr el desalojo que los Mossos están llevando este lunes a cabo.

Los okupas del Banc Expropiat han hecho un llamamiento para participar en una concentración de apoyo en la plaza de la Revolució, situada  a pocos metros del local. También se ha convocado una protesta a las 20.00 horas, en la que han participado unas 2.000 personas, que han llevado a cabo un recorrido por las calles de Gràcia. En un mensaje colgado en las redes sociales, en los que durante toda la mañana colectivos de toda Catalunya han llamado a repetir el "efecto Can Vies", el colectivo ha advertido a la alcaldesa Ada Colau y al concejal Jaume Asens que se convertirán en su "peor pesadilla", responsabilizándoles así del desalojo.

Desde la cuenta de Twitter @Banc_Expropiat el colectivo ha ido narrado durante toda la mañana la resistencia de algunos de los okupas dentro de la caja fuerte de la vieja entidad bancaria así como el despliegue policial en el barrio.

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Al ser preguntada sobre la cuestión, la alcaldesa, Ada Colau, ha destacado que se trata "de un tema entre privados que se ha resuelto jurídicamente" y que el colectivo ha rechazado la mediación municipal.

El Banc Expropiat funciona desde octubre del 2011 como punto de encuentro de varios movimientos sociales de Gràcia: la Assemblea de la Vila de Gràcia y sus grupos de trabajo, la Assemblea Groga (que trata temas de educación), las Feministes Indignades, etcétera. Además, inspiró otras okupaciones similares, como la de El Rec, en el Eixample, también en el local en el que había habido una oficina bancaria.