Colau gana aire en la gestión pero se complica consensos futuros con su pacto con Collboni

ERC y la CUP, socios imprescindibles para que el gobierno de coalición gane votaciones, exhiben su rechazo

El acuerdo entre BC y el PSC otorga a los socialistas Empresa, Cultura, Innovación y tres distritos

Colau y Collboni, durante la presentación del pacto municipal.

Colau y Collboni, durante la presentación del pacto municipal. / MARTA PÉREZ

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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el concejal del PSC Jaume Collboni han presentado este viernes la propuesta de acuerdo para que el partido socialista se sume a Barcelona en Comú en el gobierno municipal, una coalición cocinada a fuego lentísimo que se presenta como propuesta porque debe ser ratificada por las bases de ambos partidos. “No ha sido fácil llegar hasta aquí”, ha dicho la alcaldesa. Tanto ella como Collboni han asegurado que el pacto es en beneficio de Barcelona. “No es un pacto contra nadie”, ha aseverado el socialista.

Si las bases no sorprenden con una negativa y el pacto sale adelante, Colau ganará oxígeno, tiempo en el día a día, al compartir la gestión y ampliar el equipo de gobierno de 11 a 15 concejales, pero sin duda verá cómo se le complica la posibilidad de alcanzar consensos estables más allá del PSC, con ERC y la CUP, imprescindibles para alcanzar la mayoría absoluta. BC, el PSC, ERC y la CUP suman 23 concejales, dos más de la mayoría absoluta.  

Hasta ahora han sido esos 23 votos los que han servido para aprobar las principales cuestiones: la investidura, las ordenanzas municipales, la modificación de crédito. La alcaldesa ha vuelto a pedir un acuerdo más amplio de izquierdas, pero pintan bastos en ese aspecto.

VOTACIONES MÁS COMPLICADAS

Colau gana pan para hoy pero hambre para consensos futuros. Le costará más lograr votos de ERC. Y mucho más de la CUP, que tiene tres escaños decisivos y que ya lo ha advertido este viernes por boca del concejal Josep Garganté: “A partir de ahora, lo de las votaciones será mucho más complicado”.

La primera gran votación en la agenda es la del Plan Especial de Alojamientos Turísticos (PEUAT), prevista para julio. Será una prueba de fuego.

La alianza convierte a Collboni en segundo teniente de alcalde y responsable como tal de Empresa, Cultura e Innovación. En su área figurará la promoción de la ciudad en relación con la Fira de Barcelona, la Fundación Mobile y el Consorcio de la Zona Franca. Coordinará las relaciones institucionales con la Generalitat y el Estado, Comercio y Mercados y la empresa Barcelona de Serveis Municipals.

En esta lista figura una novedad que incomoda a ERC: Collboni será ahora el interlocutor de la Generalitat. Desde que Colau es alcaldesa, sus relaciones con Artur Mas, y todavía más con su sucesor, Carles Puigdemont, han sido cordiales, al igual que con el vicepresidente y responsable de Economia, Oriol Junqueras.

La sintonía con Junqueras –con el grupo de ERC en el consistorio de parte mediadora-, sumada al ofrecimiento de Colau de asumir costes que corresponden a la Administración autonómica, sirvió para alcanzar acuerdos rápidos sobre la llegada del metro a la Zona Franca y la unión del tranvía por la Diagonal. Junqueras no se sentirá tan tan cómodo haciéndose la foto con un dirigente del PSC.

XAVIER MARCÉ, COMISIONADO DE CULTURA

De Collboni dependerán el concejal de Empresa y Turismo, Agustí Colom, de BC, y la que será concejal de Comercio y Mercados, la socialista Montse Ballarín, en quien recae el Instituto Municipal de Mercados y Mercabarna. Habrá un comisionado de Cultura nombrado por el PSC, una responsabilidad que corresponderá a Xavier Marcé, actual vicepresidente del grupo Focus, que relevará a Berta Sureda.

La socialista Carmen Andrés será concejal de Infancia, Juventud y Tercera Edad, bajo la dirección de la tercera teniente de alcalde, Laia Ortiz, que hasta ahora era la segunda. El también socialista Daniel Mòdol dirigirá el Instituto Municipal de Paisaje Urbano, la dirección de Patrimonio, la dirección de Arquitectura y la Fundación Mies, dentro de la quinta tenencia de alcaldía, la de Janet Sanz (antes cuarta teniente de alcalde). Será interesante seguir la convivencia entre Mòdol y Sanz, que han exhibido diferencias rotundas, por ejemplo a cuenta del proyecto de cobertura de la Ronda de Dalt, el máximo punto de fricción que ha habido entre los futuros socios.

DISTRITOS

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El PSC asume la dirección de tres distritos: Sarrià-Sant Gervasi, que dirigirá Daniel Mòdol; Eixample (Montse Ballarín) y Sant Andreu (Carmen Andrés). Por Barcelona en Comú, Jaume Asens deja de ser concejal de Sants y da paso a Laura Pérez, que antes estaba en Les Corts, donde ahora estará Agustí Colom, que cede el Eixample a Ballarín.

Las responsabilidades de los socialistas

El urbanista Mòdol, el que en el grupo del PSC tiene un perfil más técnico, será concejal de Arquitectura, Paisaje y Patrimonio, y tendrá bajo su paraguas el Instituto Municipal de Paisaje Urbano, la dirección de Patrimonio y la de Arquitectura. Dependerá de la quinta teniente de alcalde, Janet Sanz, con quien comparte una relación algo abrupta. Está por ver si Mòdol cumple con su promesa de derribar Can Vies.