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Las asociaciones culturales que programan música en vivo siguen en el limbo

El ayuntamiento desarrollará la etiqueta Espacio de Música Viva para dar cobertura a estos locales

NANDO CRUZ

Una actuación en Freedonia.

Una actuación en Freedonia. / MÓNICA TUDELA

Tal vez sin pretenderlo, la circular municipal establecerá un vínculo definitivo entre música en vivo y barra de bar. No es un vínculo caprichoso, claro, pero eso hace que, por ahora, las asociaciones culturales sigan sin tener una cobertura legal para celebrar conciertos de música amplificada. Y eso puede incluir librerías, galerías de arte y muchos otros espacios más próximos a la cultura que, por ejemplo, una marisquería.

La circular, por otro lado, no resuelve los problemas de aforo. Un bar cafetería como el Heliogàbal tiene un aforo de una persona por metro cuadrado, lo cual hace que solo pueda programar conciertos para menos de 50 personas. Eso es ruina segura. Aquí la solución es flexibilizar una vez más la normativa para que justo en el horario de conciertos, los bares puedan acogerse al aforo de bar musical (dos personas por metro cuadrado). Como apuntaba Berta Sureda, hay que asumir que "el término sala de música se ha desbordado" y hay que adaptarse a la realidad.

Queda mucho trabajo por hacer. Falta calcular a cuántos locales afecta esta medida y, por lo tanto, cuántos están programando música en vivo en Barcelona. Y falta dar forma a la etiqueta de 'Espai de Música Viva' que reconocerá la trayectoria y/o el valor cultural de numerosos espacios de la ciudad. Esta categoría en la que está trabajando ya el ayuntamiento podría permitir que las asociaciones culturales sean las próximas en ver regularizada su situación. Todo apunta en esa misma dirección que es entender la música en vivo como un activo cultural, no como una plaga a extinguir.

Temas: Música