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Proceso (poco) participativo para decidir el futuro de las Tres Chimeneas de Sant Adrià

Una plataforma que vela por preservar este patrimonio califica de "floja e insuficiente" la consulta a solo 100 personas

Víctor Vargas Llamas

Un hombre pesca con las Tres Chimeneas de Sant Adrià al fondo.

Un hombre pesca con las Tres Chimeneas de Sant Adrià al fondo. / ALBERT BERTRAN

La Plataforma Salvem les 3 Xemeneies, que cuenta con el apoyo de 60 entidades en su objetivo de preservar este patrimonio urbanístico de Sant Adrià de Besòs, se muestra crítica con el proceso participativo que ha instaurado el consistorio de la ciudad para decidir el futuro del edificio. Se trata de tres talleres a los que acudirán un centenar de personas para integrar un Consejo Ciudadano del Frente Litoral en el que tratar la remodelación de la zona, de la que forma parte la antigua central eléctrica. 

La plataforma valora que tras años de lucha parece cobrar forma la declaración de Bien Cultural de Interés Local (BCIL), paso fundamental para evitar que Endesa derribe la instalación, pero cuestiona la “escasa representatividad” de un proceso que debería estar abierto a toda la población y “no limitarlo a 100 personas”, según explica Roger Hoyos, portavoz de la entidad.

"Es un proceso participativo muy flojo e insuficiente, por la forma en que lo han organizado, seleccionando a criterio del ayuntamiento las entidades y personas de las que quieren disponer de su opinión. ¿Pero qué pasa si hay algún ciudadano interesado o si hay algún urbanista que podría aportar su experiencia?”, destaca Hoyos. 

PERSONAS REPRESENTATIVAS

El alcalde de Sant Adrià, Joan Callau, expone que a las tres citas acudirán “personas de los sectores culturales, empresariales y comerciales más representativos de la ciudad” y que “más adelante los ciudadanos podrán manifestar su opinión a través de la web y otras vías”, sin poder aportar por el momento más detalles.

La última jornada participativa será el próximo viernes. Los asistentes circularán en un bus durante dos horas por la zona de las tres chimeneas para conocer las especificidades del terreno y la edificación. Durante otras dos horas, en grupos de 10 personas, debatirán sus diferentes propuestas y las pondrán en común. 

Tampoco este parece el planteamiento propicio a la plataforma vecinal. Denuncia el protocolo elegido para efectuar la consulta, “obligando a exponer en la misma sesión la opinión del representante”, sin dejar que esta reflexión llegue tras consultar con los miembros de las respectivas asociaciones. “Y diluye la importancia de las chimeneas al explorar el futuro urbanístico de todo el frente litoral”, destaca Hoyos.

DESINTERÉS

Desde la plataforma hay la sensación de una cierta improvisación que se achaca al “tradicional desinterés que ha mostrado desde hace muchos años” el ayuntamiento por la instalación, pero que ahora, “por el hecho de gobernar en minoría”, han tenido que reconsiderar ante la presión de los grupos de la oposición. 

Callau discrepa de esa perspectiva y sostiene la voluntad consistorial de mantener “la innegable dimensión simbólica” del espacio para hacer de él “mucho más que un equipamiento municipal”. “Nos gustaría que fuera una referencia internacional del legado industrial de la zona, pero para eso necesitamos apoyo económico de otras administraciones, porque el mantenimiento del espacio es muy difícil de asumir”, expone el alcalde.

En ese punto, Hoyos coincide y plantea su preocupación por la fórmula elegida para la explotación del espacio. “El mantenimiento cuesta a Endesa unos 400.000 euros al año y eso solo se puede asumir buscando actividades que rentabilicen el espacio, así como apoyo institucional o inversiones”, dice el portavoz de la plataforma. Fuentes próximas a las instalaciones destacan que el auténtico coste es “bastante superior a esa cifra”.