09 ago 2020

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Puigdemont esgrime la L-9 para cargar contra la falta de inversiones del Gobierno en Catalunya

El 'president' afirma que el Ejecutivo central "ha dimitido de sus responsabilidades" en movilidad e infraestructuras

El secretario de Estado Gómez Pomar ha representado a la ministra Pastor, que no fue invitada inicialmente al acto

Ferran Cosculluela

Tejedor, Rull, Marín, Puigdemont, Colau, Mas y Junqueras, a bordo del metro, rumbo al aeropuerto.

Tejedor, Rull, Marín, Puigdemont, Colau, Mas y Junqueras, a bordo del metro, rumbo al aeropuerto. / FERRAN SENDRA

La gran fiesta que debía haber sido la inauguración de la L-9, la nueva línea del metro de Barcelona que enlaza la Zona Universitària con el aeropuerto, se ha convertido este viernes en un nuevo intercambio de reproches entre la Generalitat y el Gobierno central. La polémica se inició el jueves, cuando trascendió el malestar de la ministra de Fomento, Ana Pastor, por no haber sido invitada inicialmente al acto, pero en lugar de poner paños calientes a la controversia, el 'president' Carles Puigdemont ha preferido avivar el fuego de la discordia cuando en su discurso de apertura de la infraestructura ha decidido reprochar a la Administración central su política de inversiones en infraestructuras.

Carles Puigdemont

presidente de la generalitat

Cuando gestionamos nosotros los resultados para los ciudadanos son mucho mejores

“El Estado ha dimitido de sus responsabilidades en las inversiones por lo que respecta a movilidad e infraestructuras. No lo hemos tenido [al Estado] o no lo hemos tenido suficiente”, ha lamentado el jefe del 'Govern', que ha destacado que la construcción de la línea se ha podido finalizar gracias a los esfuerzos que han hecho la Generalitat y los ayuntamientos del área metropolitana en época de crisis.

LOS PROBLEMAS DE RODALIES

Puigdemont también ha recordado en sus críticas los problemas de puntualidad de los servicios de Rodalies y Regionals de Renfe, que en media distancia solo es del 58%, mientras que los Ferrocarrils de la Generalitat tienen acreditada una puntualidad del 99%.

“Cuando gestionamos nosotros, los resultados para los ciudadanos son mejores; de hecho, son mucho mejores”, ha dicho el 'president', que ha respaldado al 'conseller' de Territori, Josep Rull, en su reclamación de que el Estado traspase las infraestructuras y los trenes de estos servicios a la Administración catalana.

Julio Gómez-Pomar

secretario de estado

En los últimos cinco años se han asignado como inversión a Catalunya más de 11.000 millones

ESPANTADA DE ALBIOL

Este rosario de críticas ha llevado al coordinador del PP en Catalunya, Xavier García Albiol, que estaba presente en el acto junto con los portavoces del resto de grupos del Parlament, a abandonar airadamente el acto antes de que el 'president' concluyera su intervención.

Poco antes, la alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, también había reclamado al Ministerio de Fomento, en un tono mucho más contemporizador que el de Puigdemont, “la necesidad de abordar definitivamente” los problemas endémicos de Rodalies. ”Necesitamos un metro regional y tenemos unas instalaciones caducas”, ha denunciado.

Núria Marín

alcaldesa de l'hospitalet

Hemos de abordar definitivamente los problemas de Rodalies. Tenemos unas instalaciones caducas

Las críticas también han llevado al secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez Pomar, que ha acudido al acto en representación de la ministra Pastor, ha defender la gestión del Gobierno del PP. “La inversión del Estado en Catalunya es una prioridad y es un motivo de gran dedicación en los presupuestos. Es oportuno recordar que a lo largo de los últimos cinco años se han asignado como inversión a Catalunya más de 11.000 millones”, ha dicho Gómez-Pomar.

LAS INVITACIONES DE LA DISCORDIA

El secretario de Estado no ha querido abundar en la herida y se ha negado a comentar las acusaciones de Puigdemont, argumentando que sus declaraciones “se comentan por sí solas”. El representante del Gobierno también ha dicho que no quería “polemizar” sobre la ausencia de la ministra de Fomento en el acto, pero a continuación ha reconocido: “La organización de las invitaciones al acto se podría haber hecho de otra manera”.

Ada Colau

alcaldesa de barcelona

Hemos de hacer todos los esfuerzos posibles para no pararnos y para que la L-10 llegue a los vecinos de Marina-Zona Franca

Antes de comenzar los actos de inauguración, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también tuvo sus minutos de gloria cuando unos 80 trabajadores del metro se concentraron ante la puerta de entrada a la estación de Zona Universitària de la L9 (por donde debían entrar todas las autoridades) para protestar por lo que consideran falta de diálogo de la dirección de TMB para negociar el convenio colectivo.

Lejos de amilanarse, Colau se dirigió a los concentrados para hablar con ellos. Representantes sindicales acusaron de cerrazón a los directivos y le advirtieron de que si no se desbloqueaba la situación, los trabajadores del metro secundarán los dos días de huelga convocados durante la celebración del Mobile World Congress. “No queremos ir a la huelga, no queremos perjudicar a Barcelona, pero si no se negocia lo haremos y la culpa también será del ayuntamiento”, amenazaron los trabajadores.

Lluis Tejedor

alcalde de el prat

No hemos hecho un metro solo para conectar la Fira con el aeropuerto, aunque eso es muy importante

Durante su parlamento en el acto de inauguración, Colau instó a todas las administraciones a hacer todo lo posible para que prosigan las obras en transporte público y conseguir que la L-10 (un ramal de la nueva L-9) "llegue a los vecinos del barrio de la Marina-Zona Franca". 

En la misma línea, el alcalde de El Prat, Lluís Tejedor, recordó que la L-9 se planificó para conectar un área de actividad económica que es muy importante para el país. "No hemos hecho un metro solo para conectar la Fira con el aeropuerto, aunque eso es muy importante", ha recordado.