18 sep 2020

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EVOLUCIÓN DE LA VIVIENDA

La demanda de pisos de alquiler crece y los precios se disparan en Barcelona

Tras un lustro de retroceso, el coste de los arrendamientos sube por encima del 10% en muchos distritos

La Vila de Gràcia y el Eixample izquierdo lideran los contratos firmados en el 2015, aunque la oferta de inmuebles cae

PATRICIA CASTÁN / BARCELONA

Cartel de piso en alquiler en la calle de València.

Cartel de piso en alquiler en la calle de València. / DANNY CAMINAL

Si la burbuja de la venta de pisos pinchó en el 2007, la de los alquileres tardó un poco más y no fue tan fulgurante en Barcelona. Pero tras seis años a la baja, alquilar un piso en la ciudad es ya más difícil y más caro que hace solo un año. Y encontrar una buena vivienda disponible a precio razonable es casi una labor titánica. Implica una carrera entre aspirantes para ser el primero en la visita y presentar la mejor nómina, especialmente en las zonas céntricas.

El Ayuntamiento de Barcelona sitúa en un 6,6% la subida del precio medio de los arrendamientos en la ciudad el año pasado y el Govern en el 9,9%; mientras que el Col·legi d'Agents de la Propietat Immobiliària de Barcelona (API) habla de un máximo del 10% y los grandes portales de búsqueda inmobiliaria van mucho más allí, con incrementos del 17,2% al 23%, según la fuente.

Al ayuntamiento le preocupa que la nueva subida prevista para este año afecte a los colectivos más vulnerables

Por encima de las estimaciones, que también varían en los precios medios del metro cuadrado porque en los primeros casos se calculan con contratos registrados y en el resto con la oferta anunciada, sí hay coincidencia al detectar un cambio claro de tendencia. Y en la certeza de que el 2016 seguirá al alza. Lo asume el arquitecto y nuevo concejal de Vivienda del ayuntamiento, Josep Maria Montaner, que puntualiza que además el precio del metro cuadrado en Barcelona sube un 7,4% y lo seguirá haciendo. Al consistorio le preocupa que del 30% de vivienda destinada al alquiler en la capital catalana, solo un 1,5% sea protegida. "Para los inversores es positivo que suban, pero para el ayuntamiento es un dato negativo porque harán falta más ayudas", considera Montaner. Aunque la situación económica mejora, el alquiler es el recurso habitual de la población de más edad y la más joven. Por eso uno de los retos del consistorio es controlar los precios para los sectores más vulnerables.

MENOS ESTOC DISPONIBLE

El presidente de los API de Barcelona, Joan Ollé, destaca que las rentas llegaron a bajar hasta el 20% o el 25%, pero desde el año pasado suben sin pausa, entre un 5% y un 10% en 12 meses, según distritos. El experto matiza que hay zonas como el Born en Ciutat Vella o puntos del Eixample, con puntas mayores donde la demanda es constante. Y atribuye la nueva situación a un incremento de demanda y un bajón de oferta disponible, al registrarse una menor rotación en estos pisos.

Según explica, durante la crisis los contratos no llegaban a su fin porque la gente se mudaba en busca de precios mejores, o negociaba rebajas. Ahora, en cuanto los precios suben la movilidad baja y con ella la cartera de pisos anunciados. Es un "bucle" que se retroalimenta, porque muchos barceloneses escarmentados con las hipotecas optan por alquilar. Y también hay mucha población flotante, que viene a estudiar o trabajar unos meses.

"En Barcelona hay el estoc de alquiler mayor de España en porcentaje", pero se queda corto. Basta comentarlo con cualquiera que busque piso para compararlo con una prueba de velocidad. Los solicitantes tratan de ser los primeros en visitar las viviendas, y llegan con toda su documentación (nómina, declaración de rentas, incluso referencias...) para hacerse con las mejores piezas. Un cásting donde el propietario pide ingresos estables y evalúa otros datos más subjetivos.

LAS VIVIENDAS VUELAN

Cuenta Ollé que algunas agencias cierran por falta de producto que comercializar. Y es que aparte de la baja oferta, muchos anuncios se canalizan ahora en los portales inmobiliarios. Los usuarios se dan de alta y reciben una alerta tan pronto aparece un aviso de su interés. Saben que cualquier pieza atractiva, "durará horas", señalan fuentes de Idealista.com, donde dan cuenta de que muchos anuncios apenas tienen un día de permanencia en Barcelona. Según sus datos el incremento llega al 23% y fija el metro cuadrado en más de 15 euros, con Ciutat Vella en lo más alto. Para fotocasa.es, el auge es del 17,2% y el precio medio del metro de 13 euros y Sant Martí lidera las subidas, siendo Nou Barris el que menos cotiza.

Poco efecto de los pisos turísticos 

La concejala Janet Sanz, tras leer recientemente que los aumentos eran de dos dígitos en las principales webs, escribió un tuit culpando a los pisos turísticos de copar oferta e inflamar precios. La patronal Apartur replicó poco después que, precisamente, desde que una moratoria municipal del 2014 prohíbe conseguir nuevas licencias turísticas, el precio de los alquileres ha ido subiendo en lugar de reducirse. Mientras que en los años de auge de pisos por días los alquileres bajaron. También en Idealista destacan esta misma idea en su informe anual. No obstante, la ciudad cuenta con 9.606 pisos por días legales, más otros muchos ilegales, que sin duda ampliarían la oferta convencional. Eso sí, son muchos más los que se calcula que están cerrados y sin uso, en una ciudad con 830.000 viviendas.

Como término intermedio, prolifera el alquiler temporal para estudiantes, que en Catalunya abandera Uniplaces, con la promesa de contratos por meses y garantía de cobro.

Javier Llanas, director general del macroportal Habitaclia.com (en contacto con 2.800 inmobiliarias y vehículo de miles de anuncios), cuyos datos más se aproximan a los oficiales, apunta a un incremento de precios del 18,9% en el metro cuadrado, con puntas del 23,4% en Sant Martí y del 20,2% en Sarrià-Sant Gervasi. A la cola, Nou Barris con el 6,1% de subida. Tiene claro que en Barcelona hay una "carencia salvaje" de producto para alquilar, un "estoc bajo y una gran demanda". Lo atribuye a varias circunstancias: gente que ya no se atreve a comprar tras la burbuja, la que no puede optar a una hipoteca, jóvenes que buscan primera vivienda a compartir... En la falta de disponibilidad influye aún "el temor del propietario a que el inquilino le estropee la vivienda o no le pague cada mes".  Algunas agencias lo combaten con seguros, y también hay opción de recurrir a Avalloguer, el mecanismo de la Generalitat que garantiza cubrir tres meses de impago, siempre y cuando las condiciones del contrato de alquiler sean razonables.

CON MÁS CONTRATOS

Según datos del Departament d'Estudis i Programació avanzados a EL PERIÓDICO, entre enero y septiembre del 2015 (el cierre del año aún no está tabulado), el Eixample, por ubicación y parque de viviendas, captó el 20,8% de los nuevos contratos registrados, mientras que Les Corts solo tuvo el 4,5%. Gràcia, Sants-Montjuïc, Ciutat Vella y Sant Martí sumaron entre un 10% y un 14% de los contratos. Por barrios, se impusieron la Vila de Gràcia y la Nova Esquerra del Eixample.

Los datos coinciden con un chequeo realizado por Idealista una tarde de domingo, hora máxima de búsqueda de vivienda. Vila de Gràcia,Dreta del Eixample, Antiga Esquerra, Sant-Gervasi, Sagrada Famíia, Santa Caterina, Sant Antoni y Nova Esquerra del Eixample ocupaban las primeras posiciones en entradas. Solo tres barrios, Baró de Viver, Marina del Prat Vermell y Zona Franca no atraían consultas en ese momento. Pero en casi toda Barcelona alguien busca piso a todas horas. Llanas, de Habitaclia, advierte: "Cuando suban mucho la gente volverá a pensar que le conviene más comprar".