TMB denuncia a participantes en una fiesta ilegal en el metro

Una multitiud festejó un cumpleaños en la L-4 entre Jaume l y paseo de Gràcia

Pisarello confirma el "alboroto", que causó destrozos materiales

Imagen de la fiesta celebrada en el metro de Barcelona.

Imagen de la fiesta celebrada en el metro de Barcelona. / INSTAGRAM

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TONI SUST / BARCELONA

Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha presentado una denuncia ante los Mossos por una fiesta ilegal celebrada en el metro el pasado 16 de enero. La celebración, multitudinaria, tuvo lugar en la línea 4, entre las paradas de Jaume l y paseo de Gràcia, y causó daños materiales así como molestias a algunos empleados, según la empresa.

La web Vice informó el pasado 21 de enero de la fiesta. En el texto, uno de los participantes relata como el grupo quedó en la calle e ingresó en el metro, donde pusieron música, consumeron bebidas y llenaron de pintadas las zonas por las que iban pasando. También da cuenta de como viajeron ajenos a la fiesta se quejaron al ver que varios participantes orinaban en las vías.

El primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha afirmado hoy que se trata de hechos que no se pueden justificar y ha explicado que todavía no se han cuantificado los daños causados.

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La crónica escrita en primera persona en la citada web explica con detalle el desarrollo de la fiesta, que se prolongó hasta la madrugada del domingo 17 de enero (del sábado al domingo el metro funciona toda la noche). Describe que la fiesta empezó con un "botellón" clásico en la calle antes de entrar en el metro. "Entramos en estampida y llenamos el andén, dando comienzo oficial a la fiesta", describe, aunque antes precisa que iban dejando a su paso firmas de grafiti "con total impunidad". Y aclara de inmediato que impunidad fue la palabra característica de la noche.

Una vez dentro dentro del metro, el altavoz y el equipo de música que manejaban los supuestos organizadores se encargaron, además del alocohol, de que la fiesta continuara a todo ritmo. Tanto en los andenes como dentro de los diferentes trenes a los que se subieron. "Todos somos jóvenes enmarcados dentro de la subcultura del hip hop", describe la crónica, que también señala que los guardias de seguridad del metro no pudieron hacer nada ante la avalancha de abucheos que les llovieron.