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PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO

La Sagrada Família culmina la fachada del Naixement

La instalación del portal de la Fe, obra de Etsuro Sotoo, concluye el frontis iniciado por Gaudí en 1892

Cristina Savall

Puerta de bronce del portal de la Fe en la fachada del Naixement de la Sagrada Família, obra del escultor Etsuro Sotoo. 

Puerta de bronce del portal de la Fe en la fachada del Naixement de la Sagrada Família, obra del escultor Etsuro Sotoo.  / JORDI COTRINA

Los cimientos de la fachada del Naixement de la Sagrada Família comenzaron a asentarse en 1892 sobre un descampado donde los pastores llevaban sus rebaños de cabras. Es la única alzada en vida de Antoni Gaudí (Baix Camp,1852-Barcelona,1926) y la única del templo que en el 2005, junto con la cripta, la Unesco incorporó a la lista del Patrimonio Mundial. Hoy, 123 años después, sin grúas en el lado de levante y con la tercera puerta ya instalada, la de la Fe que, al igual que las otras dos, es obra del escultor japonés Etsuro Sotoo, este frontis exterior ya está totalmente terminado. Ello marca un antes y un después en las obras de la basílica, que tienen previsto finalizar en el 2026, coincidiendo con la conmemoración de los 100 años de la muerte del arquitecto.

"Si en lugar de empezar por esta fachada decorada, ornamentada y turgente hubiera comenzado por la de la Passió, dura, pelada y como hecha de huesos, la gente se habría distanciado», declaró Gaudí. Cada una de las tres paredes monumentales de las que consta la Sagrada Família representa momentos culminantes de la vida de Jesucristo: el nacimiento se sitúa en esta fachada de estilo neogótico de la calle de Marina; la pasión, muerte y resurrección, en la de la calle de Sardenya, y la gloria, presente y futuro, en la de Mallorca. Desde el fallecimiento de Gaudí, se hizo cargo de las obras Domènec Sugrañes, que finalizó la construcción de las tres torres del Naixement que quedaban pendientes siguiendo planos, dibujos y modelos de yeso.

"Con la puerta de la Fe se ha terminado una parte muy importante de la obra que Gaudí comenzó hace más de un siglo", anuncia Sotoo, que recuerda que hace 38 años, cuando entró por vez primera en la basílica, siempre oía a los barceloneses decir "parece la Sagrada Família" cuando un trabajo nunca se terminaba. "Ahora tenemos la certeza de que el templo se acabará, sin prisas pero no lentamente, porque lo hacemos con excelencia y eficacia", argumenta el escultor.

UN ESCORPIÓN EN EL ROSAL

Los otros dos portales, el de la Esperança, a la izquierda y el de la Caritat, el central y de mayor tamaño, también cuentan con una estructura resistente interior de acero inoxidable revestida con paneles de bronce coloreados con sales que provocan una oxidación controlada del bronce. La puerta de la Fe está a la derecha, es azul turquesa, mide 3,55 metros, pesa 1.500 kilos, en ella brota un rosal silvestre de bronce y en su parte superior destaca un delicado vidrio transparente. El montaje se realizó durante la noche del 30 de noviembre para evitar que el camión y los operarios molestaran a la visita de los turistas. "El rosal hace honor al nombre del claustro del Roser al que da acceso. Las personas de fe tienen la sensación de pasear por un jardín lleno de flores", considera Sotoo, que comenzó a trabajar en el templo en 1978, primero en la restauración de los grupos escultóricos de la fachada del Naixement, que fueron destruidos durante la guerra civil, y desde hace 15 años en los portales de esta fachada. Sotoo sigue trabajando en su taller ubicado dentro del templo con maquetas de elementos ornamentales que se instalarán en la sacristía.

"Cada vez que alguien entra en el templo descubre cosas nuevas. ¡Ese es el gran imán de la Sagrada Família", dice Sotoo

Para el artista japonés convertido al cristianismo, la fe implica misterio. "Pero sin enigmas la vida no tendría sentido", asegura. Por ello, esta puerta y las demás esconden muchos secretos. "En el portal de la Fe aparecen pájaros e insectos. Todos con su pareja, a excepción de un escorpión, porque un día Gaudí encontró uno de estos arácnidos en el solar de la Sagrada Família, lo atrapó y envolvió en un pañuelo. Cuando lo sacó para mostrárselo al maquetista, le picó, el arquitectó se enfadó mucho y lo aplastó", cuenta. Y ahora el escorpión de bronce busca perdido entre el rosal a su pareja muerta por un bastonazo de Gaudí. "Cada vez que alguien entra en el templo descubre cosas nuevas. ¡Ese es el gran imán de la Sagrada Família!", manifiesta el escultor, que sigue trabajando en su taller ubicado dentro del templo con maquetas de elementos ornamentales que se instalarán en la fachada de la Passió. La previsión es que este paramento en el que destaca el controvertido conjunto escultórico Josep Maria Subirachs esté terminado a finales del próximo año.

El 2015 ha sido especialmente importante en el avance de las obras porque se ha iniciado la construcción de la Torre de Jesucristo, que una vez finalizada alcanzará los 172,5 metros de altura. En estos momentos, está construido el 70% de todo el edificio.

EL LIBRO DE LAS FOTOS INÉDITAS

Coincidiendo con esta fructífera etapa, el historiador Daniel Venteo publica 'Sagrada Família desconeguda' (Efadós), libro que recopila los tesoros fotográficos del primer siglo de historia del templo conservados en archivos barceloneses e internacionales, como el Arxiu Històric del Col·legi d'Arquitectes de Catalunya, la Càtedra Gaudí de la Universitat Politècnica y el Arxiu Mas. "Lo que más sorprenderá es una extraordinaria imagen inédita del reportero francés Charles Chusseau-Flaviens, custodiada hoy por la George Eastman House Rochester de Nueva York", afirma Venteo, que también cuenta con fotos de Adolf Mas, Zerkowitz, Brangulí, Roisin, Gabriel Casas, los Merletti y Francesc Català-Roca. Se trata del libro monográfico de fotografía histórica sobre la Sagrada Família más extenso publicado hasta ahora. "Se reproducen 160 imágenes desde los primeros trabajos de construcción de la cripta, la edificación del ábside y la fachada del Naixement".

Un pie de foto, titulado 'Andamio mortal', acompaña a una imagen del comienzo de la construcción de la fachada del Naixement que conservó el artista Ricard Opisso en su archivo personal, donde anotó que en el año 1902 de ese armazón de tablones cayó el 'malaguanyat' Vicentó, el encargado de la obra, que falleció a consecuencia del accidente.