22 feb 2020

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PROGRAMA MUNICIPAL DE ATENCIÓN SOCIAL

"Ahora ya no dependo de nadie"

Una vecina de Horta de 39 años narra cómo ha cambiado su vida desde que tiene un asistente personal

Cristina Buesa

Silvia Pérez, una mujer discapacitada de Horta, acompañada de su asistente personal, David Rovira. / CARLOS MONTAÑES

Silvia Pérez, una mujer discapacitada de Horta, acompañada de su asistente personal, David Rovira.
Connectats es uno de los programas del Ayuntamiento de Barcelona para ayudar a discapacitados a tener una vida independiente.

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Silvia Pérez tiene 39 años y vive en Horta. Su discapacidad la hacía completamente dependiente de su familia, principalmente de sus padres."Estoy muy contenta porque antes se hacían las cosas como ellos querían y ahora como quiero yo", resume acerca de la nueva situación. La mujer forma parte del grupo de 28 usuarios que, a través del programa de Vida Independent, pueden contar con un asistente personal en su domicilio para que les ayude en su rutina diaria.

Por las mañanas, cuenta, David Rovira la ayuda a levantarse, vestirse y ducharse, le prepara el desayuno... Si deciden salir a dar una vuelta, el asistente la acompaña y, si necesitan el coche, la lleva. A Pérez le gusta hacer manualidades de cuando en cuando, así que él recorta y pega con ella, describe la mujer, que tiene una discapacidad del 89%.

CUANDO NO ESTÉN LOS PADRES

Va a su casa, que comparte con sus padres, seis de los siete días de la semana desde hace tres años. "De esta forma, mis padres pueden hacer lo que quieren con su vida y yo también. Son mayores, tienen más de 70 años y siempre me había planteado qué pasaría conmigo cuando no estén. Tengo una hermana pero tiene dos hijos y trabaja", prosigue.

Rovira asiste a la mujer hasta la hora de irse a dormir. Luego la mujer queda al cuidado de su padre y su madre. "Pero ya no dependo de ellos, ahora no dependo de nadie", sostiene.

LA HISTORIA DE AHMED

La historia de Silvia Pérez es un caso de éxito, sobre todo por la satisfacción que desprende su relato. Pero los servicios sociales del ayuntamiento tienen otros en el expediente, como el de Ahmed, un marroquí de 43 años con sordoceguera profunda que, con la ayuda de la entidad APSOCECAT y a través del programa Connectats, ha logrado vivir solo en un piso (ver video).