COTO A UNA ACTIVIDAD PROHIBIDA

Colau pone fin a la tolerancia con el top manta en Barcelona

Guardia Urbana, Mossos y Policía Portuaria toman el Port Vell para impedir la venta ilegal

El dispositivo de vigilancia se adaptará cada día a los movimientos de los manteros

Guardia urbana, Mossos y Policía Portuaria se han desplegado desde primera hora en el puerto de Barcelona para impedir la llegada de los manteros.  / ATLAS

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

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El Ayuntamiento de Barcelona activó este lunes a las siete de la mañana el dispositivo Colom para luchar contra el 'top manta'. Su primera acción consistió en prohibir el acceso de los manteros al Port Vell. Desde finales de agosto, allí se reunían más de 200 aprovechando el limbo competencial de este área, que depende de la Autoridad Portuaria pero roza la jurisdicción del ayuntamiento.

Apostados en la acera que rodea la estatua de Colón desde el flanco del mar, y a lo largo de buena parte del Moll de la Fusta, los manteros habían encontrado un refugio, a salvo de la Guardia Urbana y tolerados por la Policía Portuaria gracias a su superioridad numérica. Esta calma, además, había generado un efecto llamada sobre vendedores de otros municipios costeros, que llegaban cada día a la ciudad en tren.

El operativo es el primero que los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana y la Policía Portuaria coordinan contra el top manta. Ha sido a requerimiento de la Autoridad Portuaria. Barcelona no tolerará «zonas de venta ilegal descontrolada», subrayó el comisionado de Seguridad, Amadeu Recasens. Para impedirla se ha optado por «saturar policialmente» este espacio de enredo competencial pero también el resto de lugares donde extienden sus mantas: la Rambla, la plaza de Catalunya, la Sagrada Família y el parque Güell.

Tras este primer despliegue, el gerente de la Guardia Urbana, Jordi Samsó, detalló que el dispositivo evolucionará «día a día» para adaptarse a los movimientos que los vendedores adopten para burlarlo. Ayer, los Mossos ayudaron a la policía portuaria con agentes antidisturbios y patrullas uniformadas. Del resto de la ciudad se hizo cargo el cuerpo municipal. A partir de ahora «se actuará como con los trileros, con presencia uniformada en todo el espacio para que no se instalen más», aclara una fuente del cuerpo municipal.

AVISO PREVIO A LOS MANTEROS

En el puerto era donde más urgía intervenir. Los policías llegaron antes de que los vendedores ambulantes ocuparan unos espacios que ya tenían delimitados con cinta aislante. Pero los manteros no se presentaron. Los grupos municipales de la oposición, en especial el PP de Alberto Fernández Díaz, denunciaron que fueron avisados para evitar el contacto con la policía. El comisionado respondió que si existió un aviso este no había salido «de la Guardia Urbana».

En cualquier caso, se trata de un operativo disuasorio. Ayer no hubo detenciones y solo algunas incautaciones muy aisladas de fardos con mercancía. La presencia de los mossos será estable en el puerto mientras hagan falta, aclaran desde la policía autonómica.

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La Associació d'Artesans de Palau del Mar celebró la operación policial pero exigió continuidad porque «nadie tiene más paciencia que los manteros», recordó Àngels García, artesana y secretaria de la organización. En septiembre y octubre, la actividad comercial de los artesanos ha decrecido «un 60%», asegura.

El objetivo  era echar a los manteros de la zona del puerto para atajar el efecto llamada. Pero el gobierno municipal de Ada Colau insistió poco después en que no ha cambiado su intención de dar una salida a estos vendedores, el desenredo social definitivo para la madeja del 'top manta'.