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DEBATE SOBRE EL CRECIMIENTO ECONÓMICO

La moratoria hotelera en Barcelona suspende 35 licencias

Janet Sanz revela que 51 nuevos alojamientos turísticos tiran adelante y otros ocho podrían hacerlo

El gobierno prevé aprobar en marzo el plan de regulación, donde se aclarará en qué barrios se puede crecer

CRISTINA BUESA / BARCELONA

La moratoria hotelera dictada por el Ayuntamiento de Barcelona ha suspendido 35 licencias, según ha revelado este viernes la cuarta teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz. Desde que a principios de julio el gobierno de Ada Colau tomara la decisión de parar los proyectos de alojamientos turísticos (hoteles pero también pensiones u hostales, por ejemplo), tanto la oposición como los afectados han cuestionado el calado de la medida.

Sin embargo, cumpliendo lo que prometieron en campaña, Barcelona en Comú (BC) ha defendido a ultranza este parón, que justifica por la necesidad de realizar una radiografía de la ciudad. El gobierno mantiene que la saturación turística es tal que era imprescindible estudiar la situación de los barrios y, como insiste Sanz, Barcelona no ha padecido las consecuencias porque se trata de una moratoria "temporal, cautelar y provisional" que prevé la ley y que el gobierno de Xavier Trias ya usó con los pisos turísticos.

NUEVE CASOS CON CERTIFICADO

La teniente de alcalde ha descrito este viernes las conclusiones a las que han llegado después de tres meses y tres semanas de análisis. Además de los 35 establecimientos turísticos parados, hay otros 51 que sí siguen adelante. Se trata de negocios que ya están en obras (el controvertido hotel del Rec Comtal es un caso) o que están a punto de comenzarlas. Entre estos, cinco son albergues juveniles y una residencia de estudiantes.

De los 51 que tiran adelante, seis tenían el certificado de aprovechamiento urbanístico; nueve estaban aprobados por silencio administrativo del anterior gobierno de CiU y el resto, 36, tenían licencias ya otorgadas, ha concretado la responsable local.

Sanz ha asegurado que saben que van "tarde" pero que todavía están "a tiempo" de regular esta realidad. "Debíamos trabajar para acabar con el crecimiento ilimitado porque hasta ahora se podían hacer hoteles en toda la ciudad excepto en alguna pequeña zona industrial", ha analizado. "La ciudad avanzaba hacia el colapso a un ritmo desbordado sin control democrático", ha lanzado. A continuación ha admitido que la moratoria "no lo arrega todo" pero ha afirmado que, ante las opiniones fatalistas, "el mundo no se acaba por esperar este tiempo. No es ninguna losa: lo que conducía a la ruina del sector era quedarnos de brazos cruzados dejándolo en manos de los privados".

La teniente de alcalde ha recordado igualmente que en marzo del año que viene se agotaba el primer año de la moratoria en la Vila de Gràcia y en abril las viviendas de uso turístico (que en este caso agotarían los dos años legales). De este modo, ha insistido, se acaba con los "parches" que se habían llevado a cabo en etapas anteriores.

Otro estadiom ha explicado, es en el que están las iniciativas turísticas que cuentan con un certificado urbanístico. Este documento, que entrega el propio ayuntamiento, sirve a los empresarios para garantizar que en los seis meses siguientes a la petición del mismo no habrá cambios en la pieza urbanística o el inmueble en el que tienen previsto impulsar su negocio. En esta situación están ocho casos. Cinco de estos habían pedido licencia antes del 3 de julio.

SIN NOTICIAS DE LA TORRE AGBAR

Entre estos ocho supuestamente estaría la Torre Agbar. Más allá del impacto que generó que la moratoria afectara igualmente a la construcción de un hotel por parte de un fondo andorrano, el hecho de que la vigencia del certificado dejara en entredicho la moratoria provocó igualmente cierto revuelo a principios de agosto.

Aunque entonces sus impulsores aseguraron que en septiembre solicitarían a Urbanismo su licencia y empezarían las obras en octubre, de momento el ayuntamiento carece de información alguna sobre lo que quieren hacer.

5.000 PLAZAS RETENIDAS

Sanz ha insistido en que de no haber aplicado la moratoria por un año (que sería ampliable a dos, como marca la ley) el crecimiento turístico hubiera sido ingobernable. Con la radiografía hecha pública este viernes se cuantifica en 5.000 las plazas que quedan retenidas a la espera de que el plan especial de regulación de alojamientos turísticos aclare si pueden continuar o no con el proyecto.

El consenso acerca de la saturación en distritos como Ciutat Vella o algunos sectores del Eixample es bastante unánime entre los grupos de la oposición, que han conocido poco antes por parte de la propia teniente de alcalde los planes del gobierno.

PENDIENTES DE LOS CONTENCIOSOS

La responsable de Urbanismo, no obstante, ha remarcado en otras ocasiones que circunstancias como el cambio de planes de los impulsores de un hotel de lujo en el edificio del Deutsche Bank son positivas. Con la explicación de este viernes el gobierno quiere dar por zanjado el "debate jurídico" que ha subido de tono en las últimas semanas acerca de las repercusiones económicas que podrían tener los recursos contencioso-administrativos que presenten los perjudicados.

En este sentido, BC considera que es legítimo que los operadores que se sientan agraviados por la moratoria hotelera porque no se les permite seguir con su proyecto actúen legalmente.

CONSENSO Y DIÁLOGO

En paralelo, ahora se pretende abrir un diálogo tanto con los sectores afectados como con las entidades vecinales y la oposición para elaborar el plan de regulación. Los planes de BC son que en marzo se pueda realizar la aprobación inicial.

Una vez más, Colau (si por esas fechas todavía no cuenta con apoyos estables desde dentro o fuera del gobierno) deberá consensuar con el resto de partidos cómo distribuye la carga hotelera por la ciudad. Cuenta con el sí de la CUP, que ha reiterado su rechazo a la situación de colapso que según ellos se vive en Barcelona, pero tanto ERC como el PSC (los otros dos susceptibles de alcanzar pactos) no comparten una suspensión tan extendida por los 73 barrios y prefieren un tratamiento más quirúrgico.