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Colau retira el busto del rey Juan Carlos del Ayuntamiento de Barcelona

Justifica la decisión en que la obligatoriedad es para los jefes de Estado vigentes

El consistorio también revisará "la sobredimensión de iconografía monárquica" de la ciudad

VÍCTOR VARGAS LLAMAS / BARCELONA

Dos operarios retiran el busto del rey Juan Carlos del salón de plenos del Ayuntamiento de Barcelona. / DANNY CAMINAL / VÍDEO: ATLAS

Dos operarios retiran el busto del rey Juan Carlos del salón de plenos del Ayuntamiento de Barcelona.
Alberto Fernández Díaz sostiene una foto del rey Felipe en el lugar donde estaba el busto del rey Juan Carlos, este viernes en el Ayuntamiento de Barcelona.

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El gobierno municipal de Ada Colau ha decidido retirar el busto del Rey Juan Carlos I de la sala de plenos del consistorio a la espera de colocar uno del rey actual, Felipe VI. Lo ha materializado esta tarde en un acto que se enmarca en una revisión, por parte del consistorio, de toda la iconografía monárquica tanto en el edificio de la plaza de Sant Jaume como en el resto de la ciudad. La escultura pasará a formar parte del fondo del Museu d'Història de Barcelona.

El viernes, horas después de la retirada del busto, y antes del inicio del pleno extraordinarioAlberto Fernández Díaz ha protagonizado un acto reivindicativo colocando una foto del rey Felipe VI.

El ayuntamiento justifica esta decisión en que la obligatoriedad de disponer de una imagen del jefe del Estado hace referencia al que ocupe el cargo en la actualidad, según un reglamento de 1986 que, por otra parte, no obliga a que la representación del mandatario sea un busto, ya que puede ser una imagen. El otro motivo argüido es la necesidad de corregir la "sobredimensión de la iconografía monárquica" presente tanto en el consitorio como en la capital catalana.

El primer teniente de alcalde de Trabajo, Economía y Planificación Estratégica, Gerardo Pisarello, ha explicado que la norma se limita a ordenar la utilización de una efigie, "pero sin aportar más detalles"."Puede ser una fotografía o incluso un dibujo", ha añadido. Pisarello ha avanzado que el ejecutivo municipal abrirá una ronda de contactos con el resto de formaciones con representación en el consistorio para decidir de qué forma dar cumplimiento a la legalidad vigente.

DEBATE

La retirada, según el consistorio, pretende resolver una situación anómala, dado que el rey Juan Carlos no es jefe de Estado desde junio del 2014. Pero Pisarello ha destacado también que la iniciativa trata de abrir un debate sobre lo que el ejecutivo municipal considera una "sobredomensión de la iconografía monárquica". "Es una institución constitucional, pero que comporta cierta anomalía democrática, por cuanto no es electa, tradicionalmente ha disfrutado de ciertos privilegios y que en ocasiones ha actuado con opacidad", ha expuesto el dirigente. 

El comisionado de Estudios Estratégicos y Programas de Memoria, Xavier Domènech, que ha acompañado a Pisarello, ha sostenido la necesidad de dar voz a otro tipo de representaciones politicas que han quedado eclipsadas por esa "sobredimensión iconográfica de la monarquía", que ha calificado de "anacronismo". Y ha apelado a esa necesidad sobre todo al tratarse de una ciudad como Barcelona, "tradicionalmente significada con el republicanismo", pero que "no ha podido expresar esas tendencias con las que se identifican buena parte de sus ciudadanos". 

La iniciativa se enmarca en un Plan de Actuación Memorial que se elaborará en los próximos meses a partir del diálogo con las entidades memoriales y ciudadanas así como con los grupos de la oposición. El proyecto incluirá una revisión de la situación del nomenclátor de la ciudad, así como de las esculturas y la simbología monárquica en la ciudad con el objetivo de evaluar si se ha de proceder a alguna modificación.

La primera de las actuaciones en las calles de la ciudad se ejecutará en la plaza de Joan Carles I, popularmente conocida como plaza del Lápiz, situada en la confluencia de la avenida Diagonal y el Passeig de Gràcia. El obelisco actual que sustituyó a la estatua de la victoria franquista no tuvo una resignificación del monumento, albergando un "vacío de significados" que el consistorio de Ada Colau se ha propuesto modificar.

MUTISMO DE ZARZUELA

Para tal fin, el gobierno municipal propondrá la restitución de la estatua dedicada a la República y el medallón en honor a Francesc Pi i Margall, inaugurada en la Segunda República y eliminada después por el Franquismo. El ayuntamiento prevé entablar un diálogo con las entidades de Nou Barris que actualmente son depositarias de estas reliquias.

El portavoz oficial de Zarzuela ha evitado pronunciarse al respecto de la decisión adoptada por el gobierno municipal de Colau, informa Pilar Santos.