La calidad del agua de las playas, bajo control

Desde el 1 de junio hasta el 15 de septiembre, la Agència Catalana de l'Aigua pone en marcha el Programa de vigilancia e información del estado de las playas para comprobar la calidad de las aguas de baño

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EL PERIÓDICO / Barcelona

El objetivo es garantizar la calidad del agua de las playas y facilitar periódicamente los resultados a la ciudadanía. Para ello, los técnicos realizan visitas de inspección a las playas y controles analíticos de las aguas de baño.

A través de las muestras que recogen, pueden determinar el pH y la salinidad del agua, pero el análisis en profundidad se hace en el laboratorio, donde se examina la calidad microbiológica. "Medimos unos indicadores que se llaman fecales y que permiten saber si puede haber o no contaminación", explica Mariona Torres, que se ocupa del control de la calidad de las aguas del mar desde la Agència Catalana de l’Aigua.

Durante las inspecciones también se evalúa la calidad visual del agua, de la arena y de los accesos, así como la presencia de medusas, la meteorología y el estado del mar. Además, se controlan los vertidos que puede haber en el mar, sean naturales o no.

Se trata del 26º año consecutivo que se realiza el programa, que nació en el verano de 1990 y este año está formado por una red de más de 230 playas de todo el territorio catalán, 78 de las cuales se encuentran en la costa barcelonesa. "Hace 10 años que la calidad de las playas de Barcelona es excelente o buena", agrega Torres.

A través de las visitas de inspección se realizan dos tipos de valoración de la calidad de las aguas de baño: una temporal, vinculada a cada análisis periódico y una valoración anual, de la que se informa al final de la temporada.

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Los resultados de los análisis se pueden consultar en los puntos de información de las playas, a través de la página web de la Agència y de la aplicación para móviles creada en el verano de 2014, PlatgesCat.