27 nov 2020

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ENTREVISTA CON LA EDILA DEL DISTRITO CON MAYOR PRESIÓN TURÍSTICA

Pin: "El plan especial de la Rambla queda aparcado"

La nueva conceja de Ciutat Vella apuesta por encajar las distintas actividades en la vía pública

HELENA LÓPEZ / BARCELONA

RICARD FADRIQUE

Gala Pin (Valencia, 1981) ha pasado en pocos meses de ser uno de los rostros más conocidos del activismo vecinal y social en la ciudad a comandar el distrito con mayor presión turística. Su tradicional discurso, muy duro con la privatización del espacio público, se suaviza al convertirse en la concejala "de todos".

-¿Cuál es su plan para recuperar el espacio público para el vecindario?

-Cuando hablamos de espacio público hablamos también de qué redes sociales se construyen en el territorio. Recuperar Ciutat Vella para sus vecinos pasa por recuperar los usos que hace la gente de la calle.

-¿Y eso cómo se hace en un contexto de saturación turística como el que lleva años describiendo?

-Por ejemplo, regulando los vehículos destinados al turismo que circulan por el distrito: bicitaxis, gocars, segway. E incrementando el control para que no pasen por donde no pueden pasar. Otra de las líneas en las que trabajaremos es un plan de actividades comunitarias en el espacio público, para que la revisión de la ordenanza de terrazas se adapte a una realidad de un uso vecinal de la calle; uso que en algunas zonas como el Raval y la Barceloneta perdura, pero que en el Gòtic se ha perdido.

-¿Sustituir las actuales terrazas por actividades de barrio?

-No se trata de sustituir una cosa por la otra, sino de encajar las distintas necesidades. Ahora mismo en determinadas zonas predomina un uso privativo del espacio público y el objetivo es fomentar que el uso comunitario esté más presente.

-¿Eso pasa por eliminar terrazas?

-Se tienen que quitar terrazas en algunos puntos, eso está claro; pero, en otros, lo que tenemos que hacer es conseguir que se conviertan en espacios de encuentro del vecindario. Tenemos que volver a poner en el imaginario colectivo que la calle es para generar red social.

-¿Cómo encaja esa idea con la ordenanza del civismo vigente?

-Revisaremos los artículos de la ordenanza que entendemos que generan una persecución de la pobreza y los que ponen trabas a actividades comunitarias; y, en paralelo, buscaremos otras vías para resolver actividades que ahora mismo la ordenanza regula y que son problemáticas, como la presencia de lateros o determinados usos del espacio público.

-En la misma línea, ¿qué prevé hacer con el plan de usos vigente?

-Revisarlo, teniendo en cuenta el contexto de sobresaturación turística; pero tenemos que estudiar bien el calendario. A la vuelta del verano tenemos un PAM y un PAD que queremos elaborar de forma participada, y ahora tenemos que empezar el debate sobre el modelo turístico de la ciudad. Lo que no podemos hacer, si queremos que efectivamente la ciudadanía participe, es saturarla de procesos participativos.

-¿Cuál es su propuesta?

-No enfocar el plan de usos solo desde un punto de vista turístico. Tenemos que tener una mirada más global. Los retos son recuperar la Rambla para los vecinos, fomentar el comercio de proximidad y hacer una política de vivienda que permita que esto sea un espacio donde la gente quiera quedarse a vivir.

-Recuperar la Rambla para los barceloneses, el gran propósito.

-Recuperar la Rambla es inviable si no regulamos qué carga turística puede tener la ciudad, algo en lo que empezaremos a trabajar ahora, tras el anuncio de la moratoria hotelera. Tenemos que negociar con el puerto qué pasa con los cruceros.

-Desde el distrito, ¿qué pueden hacer que no se haya intentado?

-Trabajar para que haya equipamientos vecinales en la Rambla. Exceptuando la biblioteca Andreu Nin, no hay nada. Nuestra idea es recuperar algún edificio en desuso para convertirlo en un equipamiento que mantenga un diálogo con el territorio. Queremos que Gòtic y Raval dialoguen a través de la Rambla; y ese equipamiento podría ser una vía.

-¿Dónde queda el plan de la Rambla aprobado por el gobierno de Trias?

-El plan especial de la Rambla, que tiene una aprobación inicial, queda aparcado. No lo abordaremos al menos hasta final de año.

-Mientras, ¿qué va a hacer este verano con los muchos problemas que se generan en el paseo?

-Ir dando pasos. En cuanto a la venta ambulante, que provoca quejas de los comerciantes, hemos iniciado una doble línea de actuación. Por un lado, asegurando la presencia policial para evitar que se instalen, tanto en la Rambla como en los ejes comerciales; y, por otro, abordar el tema teniendo en cuenta que detrás hay vidas precarias, e intentar encontrar soluciones vía servicios sociales. El miércoles me reuní primero con Barna Centre y con los comerciantes de la Rambla y después con la asociación senegalesa y de vendedores ambulantes, junto a la Guardia Urbana y trabajadores de las áreas de servicios sociales y de economía, para intentar buscar soluciones al problema en todas sus vertientes a medio y largo plazo.