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AMADOU TIDIONE

"No queda otra que adaptarse"

HELENA LÓPEZ / BARCELONA

Amadou recuerda todas las fechas con precisión. El 14 de mayo del 2009 llegó a Granollers (Vallès Oriental) y el 14 de abril del 2012 se instaló en Barcelona. "Vivía en Granollers pero iba cada día a recoger chatarra a Barcelona, hasta que decidí instalarme aquí", cuenta el joven, quien vivió en el asentamiento de la calle de Paraguay, 10 hasta el 15 de junio del año 2013.

"Primero no quería aceptar el piso de acogida que me ofrecían los servicios sociales del ayuntamiento porque yo soy muy independiente y sabía que allí todo serían normas, no tendría ninguna libertad, pero me di cuenta de que tenía que adaptarme. No que quedaba otra. Me di cuenta de que si te vas a vivir a un país en el que todos van desnudos tú también tendrás que ir desnudo", cuenta el joven, quien comparte piso en Badal con otros cinco chicos, entre ellos Thiam.

En la cooperativa que ayer subió la persiana de forma oficial en el distrito de Sant Martí tras meses de gestiones y de dudas, Amadou se encarga de la atención al cliente y la comunicación. "Me gusta el trato con las personas y en una cooperativa como esta es importante. La gente nos tiene que conocer para llamar y pedir nuestros servicios", cuenta el joven, quien también aspira a que la cooperativa les sirva para tener un trabajo digno y una cierta estabilidad. "En la cooperativa, además, también se tiene en cuenta la vivienda y la alimentación, y nos organizamos nosotros mismos, algo que yo valoro mucho", concluye amable.

Temas: Inmigración