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planificación urbanística

La Generalitat vetará edificar en lo que queda de la Pineda de Gavà

El plan urbanístico del delta del Llobregat da vía libre a urbanizar 162 nuevas hectáreas

Los ecologistas lamentan los nuevos «mordiscos» en el área natural y agrícola

ANTONIO MADRIDEJOS / BARCELONA

El nuevo plan urbanístico del delta del Llobregat, aprobado ayer en su fase inicial, salvará del cemento toda la Pineda de Gavà, o lo que queda de lo que una vez fue la gran Pineda de Gavà, el más valioso pinar de Catalunya asentado sobre terreno dunar. La zona ya está parcialmente protegida, pero el nuevo plan, que en breve entrará en la fase de exposición pública, también declara terreno no urbanizable su parte sur o de la Marinada. A cambio, como criticaron los ecologistas, el plan da vía libre a la urbanización de diversas zonas del delta que actualmente son terreno agrícola o natural de gran valor, como el sector de Els Joncs.

El proyecto, impulsado por el Departament de Territori de la Generalitat junto a los ayuntamientos de Viladecans, Gavà, Sant Boi y Cornellà, ha reducido la superficie dedicada a «actividades económicas» -solares industriales y similares- que se había anunciado inicialmente. En líneas generales, el plan destina 540 hectáreas a ampliar el parque agrario del Baix Llobregat y los espacios naturales del delta y otras 162 hectáreas a cinco sectores de «actividad económica supramunicipal», como se definen de forma eufemística. El territorio se encontraba actualmente en una especie de limbo administrativo.

VIVIENDAS

El plan afecta a terrenos situados entre la C-31 y la C-245, un área que la Generalitat ofreció hace unos años a los promotores de Eurovegas. Tres zonas están reservadas para actividades económicas: Els Joncs, Can Sabadell y Antic Híper. Otra, Serral Llarg, se ha previsto para instalaciones turísticas (hoteles). Y en la quinta, Llevant, habrá viviendas y comercios.

José Antonio Moreno, de la asociación Depana, anuncia la presentación de alegaciones y lamenta que el plan esté avanzando por la presión de los alcaldes «sin pensar en las necesidades del delta». En su opinión, «lo más preocupante» es el visto bueno que se da a la urbanización de Els Joncs, cerca de Gavà: «Se trata de una zona agraria y natural, con dos arroyos, que funciona como corredor biológico entre el delta del Llobregat y el parque del Garraf». El próximo día 16 se ha convocado una manifestación para pedir su protección. También comenta el portavoz de Depana el caso de una zona agraria próxima a Can Sabadell «que pretenden pasarla a servicios aeroportuarios».

Raúl Bastida, de la plataforma SOS Delta, celebra la protección de la Pineda de Gavà, pero insiste en que «los pinares de pino piñonero sobre dunas se extendían antiguamente hasta la ladera de Montjuïc, Barcelona». También recuerda que por ahora «lo que se hace es descalificar la Pineda como zona urbanizable, pero deberá verse cómo acaba todo».

En cualquier caso, Bastida considera que el problema es más de fondo: «El delta es como un enfermo al que no le puedes quitar ya mucho más porque corres el riesgo de que se muera. Ya hemos cambiado la desembocadura y hemos ampliado el aeropuerto. El delta está urbanizado en un 50%. Cualquier mordisco de más pone al límite su viabilidad», concluye. Además, dice, «es un sinsentido reservar nuevos solares para industrias cuando ya hay varios infrautilizados» en los mismos municipios del delta.