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"Me dijo que tiró la maceta"

Un testigo graba una declaración en la que asegura que un conocido le confesó ser el autor de la lesión de un guardia el 4-F

El joven exige anonimato a los directores de 'Ciutat morta'

M. N. / J. G. A. / BARCELONA

En el documental 'Ciutat morta' que el sábado pasado emitió Canal 33 logrando una audiencia sin precedentes faltaban los cinco minutos que un juez mandó cortar para preservar «el honor» del que fuera intendente de la Guardia Urbana, Víctor Gibanel. Y faltaba también, por decisión de sus directores, Xapo Ortega y Xavier Artigas, la entrevista que en su día hicieron a un joven que, bajo el compromiso de proteger su anonimato, asegura conocer al joven que el 4 de febrero del 2006 arrojó una maceta contra el guardia urbano Juan José Salas. Anoche el programa .CAT de TV3 dedicado al 4-F emitió esa entrevista. «Me dijo que había sido él quién tiró la maceta».

Encapuchado, el joven responde cuatro preguntas. Detalla como paseando por la plaza de Catalunya, durante las concentraciones de los indignados, en el 2011, vio un cartel en solidaridad con Patricia Heras. La joven, una de las condenadas por el 4-F, se acababa de suicidar. «Pensé que había llegado el momento de tirar adelante con el tema, y que saliera un poco la cosa a la luz». Escribió un correo electrónico a los abogados de la defensa.

Charla en un bar

«¿Qué explicabas en esa carta?», le pregunta una voz en off que hace las funciones de entrevistador. «Que a un joven que conozco me lo encontré un día en la calle, fuimos a un bar a tomar algo, y así, de repente, sin que viniera a cuento, me empezó a explicar que él era la persona que tiró la maceta la noche aquella de la fiesta en el centro, por el caso por el que Rodrigo estaba en prisión».

El entrevistador le pide que precise si lo que le contó el amigo era que había arrojado la maceta que hirió al guardia urbano. «Sí, él me contó que estaba en el tejado de la casa y que había sido él quien lanzó la maceta». Seguidamente, el testigo explica cómo recriminó a su amigo: «Hombre, algunos están dentro de la cárcel por este tema, ¿no deberías decir o hacer algo?» Y añade que su amigo le dijo: «No, no, que yo paso, no me quiero comer ese marrón». Siguieron hablando en el bar unos 20 minutos más y se despidieron. El joven reconoce que no recuerda muy bien cuándo tuvo esa conversación en el bar. «Debía ser en el 2007, o 2006, poco después de que ocurriera». Y reconoce que no le prestó mucha importancia y que incluso se olvidó de aquello durante un tiempo, hasta que supo que Patricia Heras se había suicidado. «Entonces pensé que había llegado el momento de escribir a los abogados. No quería cargar con otra muerte, o lo que pudiera pasar. Por eso envié la carta, para ver si se podía resolver el tema y que se supiera la verdad».

El entrevistador le hace la última pregunta. «No se si te apetece explicar que relación tienes con esta persona, si os conocéis, si nos puedes dar algún detalle...» El joven cuenta que conoció a esa persona trabajando, que coincidió con ella dos veranos, y que hacía cinco o seis años que no se habían vuelto a encontrar. «Quizá alguna vez nos habíamos encontrado por el centro, pero de casualidad». Y acaba diciendo: «Yo no lo conozco, lo conozco poco, pero bueno, el decidió aquel día explicarme esta historia, tampoco sé muy bien por qué». A día de hoy, la defensa sigue tratando de dar con la identidad del amigo de este testigo.