02 abr 2020

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POLÍTICA CULTURAL

La reducción del Museu Etnològic a lo catalán alarma a los antropólogos

El nuevo rumbo enoja a expertos, que lo atribuyen a una decisión ideológica y lo juzgan folclórico

La institución reabrirá tras tres años cerrada con una orientación enfocada en la identidad local

CRISTINA SAVALL / BARCELONA

El Museu Etnològic, con 71 años de vida, volverá a abrir sus puertas en Montjuïc en abril o mayo del 2015, con un drástico cambio de rumbo. En la nueva etapa, cancelará el carácter universal de su concepto museístico para centrarse exclusivamente en la etnología catalana con las exposiciones El sagrat, el profrà i la festa, Etnografia km 0. Esta decisión ha alarmado a destacados especialistas y encendido la controversia en el ámbito universitario y en el seno del Institut Català d'Antropologia.

Después de tres años cerrado por obras de reforma, el museo enfocará su interés en las tradiciones, las fiestas y las costumbres catalanas con la exhibición, por ejemplo, de figuritas de belén, gegants, porrones, la pinacoteca religiosa del barroco y utensilios agrícolas. En consecuencia, el edificio del paseo de Santa Madrona perderá la exhibición de las valiosas colecciones etnográficas y arqueológicas de los cinco continentes, en buena parte donadas por los mecenas Albert Folch Eudald Serra. Solo las piezas más valiosas de estos legados irán a las vitrinas del nuevo Museu de les Cultures del Món, en la calle de Montcada, que será inaugurado el 13 de febrero.

El fondo ideológico de la decisión municipal ha encendido la polémica entre etnólogos y antropólogos, incluidos los propios asesores del Museu Etnològic.

'MUSEU DELS PASTORETS' / Llorenç Prats, profesor de Antropología de la Universitat de Barcelona, formó parte del consejo asesor del Museu Etnològic «antes del desastre», como él mismo define la decisión de que convertirlo en un museo de «identidad» catalana. «Es una animalada. No tiene fundamento científico. Por suerte sigue en manos de profesionales, como Josep Fornés, que lo están haciendo lo mejor posible para que no acabe siendo el museu dels pastorets».

«Un museo etnológico no tiene sentido si no refleja lo que hacen simultáneamente otras culturas», agrega Prats.

El director del museo, Fornés, apunta en descargo del proyecto que el centro también reflejará en su nueva etapa las diversas culturas que conviven hoy en Catalunya, «desde la senegalesa a la china».

No obstante, las mejores piezas internacionales tienen como destino el Museu de les Cultures del Món, el ambicioso proyecto museístico del mandato de Xavier Trias que ocupará dos palacios en el Born.

Pero Prats también alerta sobre el proyecto de este otro museo: «El Museu de les Cultures no será etnológico ni antropológico, sino artístico. Priorizará el valor estético de piezas. Es de un etnocentrismo total, una operación de colonialismo simbólico, una mirada occidental que no evaluará la importancia real de cada objeto».

El antropólogo Adrià Pujol confiesa que le duele «la mutilación» que está sufriendo el Museu Etnològic. «Nunca ha sido querido desde el Institut de Cultura. Prometieron que la colección Folch formaría parte de su fondo. Me encargué de la museización de la sala. Se construyeron vitrinas a medida para las canoas, que ahora no sirven», explica. Pujol piensa que el Museu de les Cultures es «la estocada final» que daña de muerte al de etnología. «Han expoliado sus fondos. Desde el punto de vista académico es un error monumental, aunque yo he participado en el nuevo proyecto por respeto a su director», agrega. Xavier Martínez Celorrio, también antropólogo, califica de «reducción folclórica» la nueva etapa: «No tiene sentido. El Museu d'Història de Catalunya ya conserva la identidad catalana».

En el bando opuesto, el antropólogo Roger Costa valora que saldrán a la luz piezas interesantes de Ramon Violant Joan Amades «procedentes del desaparecido Museu d'Arts, Indústries i Tradicions Populars». En la misma línea, el antropólogo Francesc Vilanova vincula a la Renaixença «el acierto de revitalizar las tradiciones populares de Catalunya». «Se cargaron el Museu d'Arts porque contradecía al espíritu represor del franquismo», recuerda.

En cambio, Amadeu Carbó, escritor especialista en etnología, aprecia la recuperación de fondos como el de Amades, pero lamenta la pérdida patrimonial.

Jaume Ciuranaedil de Cultura, defiende el cambio con el argumento de que con el Museu de les Cultures del Món, la nueva filosofía del Etnològic y la rehabilitación de edificios históricos «gana el patrimonio, gana el público y gana la ciudad».