29 oct 2020

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LA CIUDAD A TRAVÉS DE LA NUEVAS TECNOLOGÍAS

Viaje virtual a Barcino

El Ayuntamiento de Barcelona desarrolla una 'app' para tableta que permite viajar en 3D por las calles de la colonia romana del siglo III

El programa sintetiza cuanto se sabe de la ciudad

CARLES COLS / BARCELONA

Todo cuanto se sabe sobre Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino, o sea, la Barcelona romana, se puede descargar desde ayer gratuitamente en una tableta, IOS o Android, tanto da, e iniciar de inmediato un emocionante viaje en tres dimensiones a través de las calles de aquella colonia que 10 años antes del amanecer de la era cristiana fundó el primer emperador, Augusto. El Institut de Cultura de Barcelona (Icub) le ha dedicado meses de trabajo y 45.000 euros a desarrollar una aplicación que bajo una piel de aparente videojuego esconde una exhaustiva enciclopedia. Es Barcino como nunca se había podido ver y disfrutar. Un placer para estudiantes, historiadores y, por supuesto, para el simple vouyerismo del propio pasado. Una gozada.

La ciudad que recrea la app Barcino 3D es la del siglo III, justo cuando se completó la muralla, con sus 76 torres y cuatro puertas de acceso. El propósito, explicó ayer el concejal Jaume Ciurana, ha sido ser milimétricamente fiel a todo cuanto se sabe sobre aquella pacífica colonia, lo cual no es tanto como sería deseable, pues, por ejemplo, la plaza de Sant Jaume, supuesto epicentro del fórum de aquella ciudad, jamás ha sido objeto de una prospección arqueológica. Una lástima.

Interés reverdecido

En realidad, y ya era hora, el interés por Barcino ha reverdecido de un tiempo a esta parte, y en cierto modo esta aplicación informática es solo uno de los varios ochomiles que Barcelona tiene previsto hollar sobre esta materia, la romana, injustamente maltratada a veces porque se da por hecho que la gloria de la ciudad fue la medieval. Así, por ejemplo, Ciurana anunció que el próximo marzo se abrirá al público por fin la domus del número 15 de la calle de Avinyó y recordó que también está programada ya la apertura del aula basilical del subsuelo del Museu d'Història de Barcelona (Muhba).

Carme Miró, responsable del Pla Barcino y, consecuentemente, directora de Barcino 3D, celebró ayer públicamente la gimnasia intelectual que ha conllevado el desarrollo de esta app, pues en cierto modo ha obligado a repensar todo cuando se cree que se sabe sobre la Barcelona romana. Barcino -explicó, por ejemplo, Riera- está construida sobre dos y no una colina como siempre se sostiene. Está el monte Taber y está el monte sobre el que se asienta la iglesia de Sant Just i Pastor. Esa mirada topográfica ha obligado a reconsiderar una vez más el posible aspecto que tenía el fórum de la colonia, de modo que no solo se ha reorientado su posición y dimensiones («las medidas que sugurió Puig i Cadafalch no cuadran»), sino que además se sugiera ahora que aquella gran plaza central de la villa estaba distribuida en tres terrazas. Es una idea rompedora y novedosa.

Barcino 3D, en resumen, es un paseo virtual recomendable. También es un espacio de lectura, pues cada uno de los yacimientos de la ciudad está suficientemente bien explicado con textos adjuntos y con un diccionario de términos en latín que se agradece sobremanera ahora que esta lengua está más muerta que nunca en los planes de estudios. Pero lo más magnético de Barcino 3D puede que sea lo que los técnicos en la materia llaman el milagro de la georreferenciación, es decir, superponer con exactitud una imagen virtual del paso y una fotografía del presente. Merece la pena, por ejemplo, hacer ese experimento en la plaza Nova, donde aún hoy yacen los restos de lo que un día fue el acueducto que suministraba agua a la colonia Barcino. La app permite intuir qué majestuosidad segoviana tendría aquel acueducto hoy en día si aún se mantuviera intacto en pie.

La aplicación solo está disponible para tabletas. Próximamente lo estará para teléfono y para ordenador. La espera merecerá la pena.