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RETROSPECTIVA

El Col·legi d'Arquitectes saca a la luz dibujos inéditos de Jujol

En la muestra de la plaza Nova hay ilustraciones originales de la Casa Planells

Tres exposiciones con esbozos del artista coinciden en Barcelona

CRISTINA SAVALL / BARCELONA

El Año Jujol bien podría ser el 2014. No en el calendario marcado por las instituciones públicas, pero sí por una serie de iniciativas que revalorizan a uno de los arquitectos catalanes más brillantes del siglo XX. El Col·legi d'Arquitectes de Catalunya (COAC) exhibe hasta el 30 de octubre parte de la colección de planos y de dibujos inéditos del autor de la curvilínea Casa Planells (1923), en la esquina de la Diagonal con Sicília; de la fuente monumental de la plaza de Espanya; de la Casa Negre, en Sant Joan Despí, y de la Torre de Sansalvador (1910), en el barrio del Coll, entre otras joyas modernistas.

En 1998, sus tres hijos depositaron en el archivo histórico del colegio parte del valioso legado de papel del arquitecto, que destacó como discípulo aventajado de Gaudí por su destreza con el lápiz y por el colorido juego de composiciones que personaliza su obra. Su colaboración fue más allá del ámbito académico. Josep Maria Jujol es autor de las barandillas y los techos del piso principal de la Pedrera y también del banco ondulado del Park Güell.

Por ello, ayer estaba prevista la intervención del arquitecto Carlos Flores en el primer congreso mundial sobre Gaudí que se celebra estos días en Barcelona. El título de su ponencia era El Gaudí total: la relación con Jujol, pero se anuló por una cuestión privada de Flores, que le impidió partir de Madrid.

LA BIENAL /La preparación de la exposición Jujol arquitecte, pensada para un amplio público, ha coincidido con el reconocimiento internacional que ha tenido el pabellón catalán de la Bienal de Arquitectura de Venecia, donde Josep Torrents se inspiró en la Casa Bofarull (1913-1931), de Els Pallaresos (Tarragonès), una emblemática obra de Jujol.

«El Museu Nacional d'Art de Catalunya nos pidió dibujos de Jujol para la exposición Maniobra, de Perejaume. Su obra aparecerá al lado de la de Dalí en esta mirada transversal sobre la creación artística catalana. Y el Arts Santa Mònica muestra un esbozo suyo en Traç, donde Óscar Guayabero analiza el dibujo como herramienta de conocimiento», cuenta Andreu Carrascal, responsable del archivo del COAC.

Para Carrascal, Jujol es un valor seguro, que cada vez despierta más interés. «Es uno de los arquitectos históricos al que más retrospectivas hemos dedicado», explica en recuerdo de El universo de Jujol, una exposición que en 1998 organizó el colegio en colaboración con el Ministerio de Fomento, que la llevó a Madrid.

El comisario fue el pequeño de los tres hijos del arquitecto. «Me llamo igual que mi padre. El segundo apellido de él y el primero de mi madre eran el mismo: Gibert», recuerda el hijo, mientras muestra los planos y dibujos de la Casa Planells. «La más interesante que hizo». Para él, su padre «era en la faceta de catedrático serio, rígido y también irónico, pero en casa era muy comunicativo». Falleció cuando él tenía 15 años. «El banco canceló mi cuenta de ahorros. Pensaron que yo era el difunto. No debería tener más de 24 euros, pero no me hizo gracia», comenta.