27 nov 2020

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PROTESTAS VECINALES

Los vecinos de Sagrada Família protestan contra el turismo masivo

Reclaman que se controlen los pisos turísticos, las multitudes y las tiendas de recuerdos sin licencia

Colas de turistas ante la Sagrada Família.

Colas de turistas ante la Sagrada Família. / ALBERT BERTRAN

Los vecinos de la Sagrada Familia han decidido, al igual que han hecho los de la Barceloneta, rebelarse contra las molestias que les causa el turismo masivo que invade las calles de Barcelona y han convocado una manifestación para el próximo miércoles.

"¡Queremos un barrio para vivir!" es el lema de la manifestación convocada por la Asociación de Vecinos de Sagrada Familia para protestar "por la insostenibilidad a la que se ha llegado con el crecimiento depredador del turismo masivo".

En un comunicado, los vecinos recuerdan que "Sagrada Familia hace décadas que sufre las problemáticas derivadas de la Barcelona escaparate y ha visto cómo, lejos de adoptarse medidas correctoras, se alimentaba un modelo que ha llevado el barrio al colapso". Los vecinos también lamentan que el concejal del distrito, Gerard Ardanuy, ha suspendido dos veces la reunión acordada en julio con la Plataforma Recuperamos el Niza "sin que haya dado ninguna nueva propuesta de fecha".

Problemas graves de movilidad, masificación, incumplimiento de las medidas acordadas con el ayuntamiento, falta de equipamientos, proliferación de tiendas de recuerdos sin licencia y de apartamentos turísticos y hoteles, son algunas de las situaciones que denuncian los vecinos de esta zona de Barcelona.

Recuperar el cine

Los vecinos también han elaborado un manifiesto, con el título "¡Paremos la masificación turística! ¡Queremos un barrio para vivir!, en el que reclaman "un barrio vivo y para vivir", recuperar el desaparecido cine Niza, frenar la proliferación de hoteles y pisos turísticos, así como la masificación de turistas en la calle.

El de la Sagrada Familia es otro de los barrios que alzan su voz contra de un modelo que califican de "ciudad escaparate" para atraer turismo, sin tener en cuenta las molestias al vecindario.

"Las empresas hoteleras, los fondos de inversión buitres, los touroperadores y la explotación de los apartamentos turísticos han tomado el control de la ciudad y, en particular, de su desarrollo económico, en perjuicio directo de la calidad de vida de los vecinos", denuncian los vecinos en el manifiesto. 

Según la AAVV, "la moratoria sobre tiendas de 'souvenirs' es papel mojado, los buses turísticos rompen la zona de expulsión establecida en junio de 2011, estableciendo paradas de operadores privados y públicos, en contra del compromiso del ayuntamiento, y el aparcamiento subterráneo de autocares previsto en la plaza de la Hispanidad ha desaparecido del Plan de Actuación del Distrito".