Ir a contenido

ANIVERSARIO. TRES AÑOS DE HISTORIA COLECTIVA

El milagro de Can Batlló

HELENA LÓPEZ
BARCELONA

El 11 de junio es una fecha marcada a fuego en las vidas que se cruzan a diario en el viejo recinto fabril de Can Batlló, escenario de la revolución de la autogestión vecinal que ha marcado el último lustro de la historia de Barcelona. Hoy se cumplen tres años de aquel 11 de junio del 2011 en el que un numeroso grupo de vecinos de Sants hicieron lo que llevaban mucho tiempo advirtiendo: entrar en un espacio que reclamaban desde hacía 30 años. Finalmente lo hicieron llave en mano, pero aún hoy insisten en que lo hubieran hecho igual.

Pese a lo agridulce del aniversario -el colectivo está muy enfadado con el ayuntamiento por la poca pericia gestionando el asunto de Can Vies, una suerte de hermano rebelde de Can Batlló-, tienen mucho que celebrar. Esta tarde, a las siete, conmemorarán una tan señalada fecha con un brindis y un pregón, y el fin de semana han programado una serie de actividades para seguir dando a conocer tanto el proyecto como el espacio. El viernes (19.00 horas) organizan la charla Tres anys de Can Batlló, present i futur y el sábado hay programadas actividades para todos los públicos -desde un espacio infantil hasta un taller de cocina en inglés- desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche.

(MUCHOS) PLANES DE FUTURO / Además de repasar el pasado, hace un par de meses presentaron el libro Inventari de Can Batlló, Teixint una història col·lectiva (Riera de Magòria), el colectivo afronta el aniversario mirando hacia delante con optimismo. Después de todo lo logrado en el Bloque Once, el primero en el que entraron y su actual centro neurálgico, se han ido extendiendo por las naves adyacentes sin hacer demasiado ruido, y tienen planes importantes para después del verano. El principal, la apertura de la entrada por la Gran Via, y la creación de un paseo que cruce el recinto desde la calle de Toledo, creando una especie de Decumanus que cruce con el ya existente Cardus -bautizado como calle 11 de juny-, proyecto pactado con el municipio antes de enfriar relaciones tras el violento desalojo de Can Vies.

Esa urbanización generará espacios, para los que el colectivo ya tiene un sinfín de planes. Desde hacer crecer de forma exponencial el ahora pequeño pero resultón huerto hasta una pista de fútbol o de baloncesto -o, quien sabe, quizá una de cada- para los niños del bario.

Temas: Can Batlló