RECUPERACIÓN DE UNA PIEZA ESPECTACULAR DEL PATRIMONIO

Un estreno de 1880

La singular Torre de les Aigües del Besòs se ofrece a Barcelona totalmente restaurada

Esbeltez 8 La Torre de les Aigües del Besòs en Diagonal Mar.

Esbeltez 8 La Torre de les Aigües del Besòs en Diagonal Mar. / JOAN CORTADELLAS

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EL PERIÓDICO
BARCELONA

En el skyline del Poblenou y de Diagonal Mar, y por extensión de toda la Barcelona litoral, destaca desde hace 134 años un elemento realmente singular. Es la majestuosa Torre de les Aigües del Besòs, un casi faraónico monolito de ladrillo vista y arquitectura tradicional catalana obra del arquitecto Pere Falqués de 62 metros de alto y 12 de diámetro. Esta bella y única edificación situada en la plaza de Ramon Calsina ha sido restaurada completamente en los últimos años junto con la anexa Casa de Vàlvules. El ayuntamiento ha hecho público ahora a partir del distrito de Sant Martí que la inaugura mañana a las 10.30 horas en un acto oficial y festivo abierto a todos los vecinos que se prevé multitudinario.

La celebración, pregonada además por carteles en toda la zona, dará paso a partir del siguiente fin de semana a dos meses de visitas guiadas gratuitas los sábados y domingos. Una vez transcurrido este tiempo, recorrer el edificio hasta la cima mirador, igualmente en visitas guiadas, será de pago.

El estreno de este largo y complejo trabajo de recuperación que en total habrá costado 3,5 millones de euros aportados por Aigües de Barcelona, la Fundació Agbar, el ayuntamiento y el distrito se hace coincidiendo con el día mundial del agua. El proyecto se inició en el 2009 con un convenio que estableció la participación de los distintos organismos. Las obras realizadas a partir del 2010 han sido dirigidas por los arquitectos Antoni Vilanova y Eduard Simó con la colaboración de los aparejadores Joan Olona y Guillem Torres, y de la geógrafa e historiadora Mercè Tatjer.

Las visitas guiadas por los cuatro cuerpos y la cubierta mirador de la torre así como por la Casa de Vàlvules que empezarán el sábado 29 de marzo irán a cargo de miembros del Arxiu Històric del Poblenou, entidad a la que se cede la gestión del monumento y que en el futuro tendrá su sede en él.

Uso industrial

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El que está llamado a ser por sus características arquitectónicas únicas, por su ubicación litoral y también por su propia belleza y esbeltez uno de los grandes atractivos del patrimonio monumental de la ciudad, según destacan quienes han seguido en los últimos años la restauración y recuperación de la torre, se levantó entre 1880 y 1882. En ese lugar se instaló un gran complejo industrial para captar agua procedente del antiguo cauce del Besòs y suministrarla a través de una extensa red de distribución hasta Ciutat Vella y la parte baja del Eixample.

La sociedad que impulsó esta iniciativa se creó en 1880 con el nombre de Compañía General de Aguas de Barcelona. Pero la salinización del agua hizo fracasar el negocio de la explotación de esos caudales que debían ser potables y la empresa se disolvió en 1890. Desde entonces, la fundición de Can Girona, llamada después Material y Construcciones (Macosa) incorporó la torre a sus procesos industriales hasta el cierre de la firma en el olímpico 1992.