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El último puesto de animales de la Rambla de Barcelona deja de venderlos

El municipio ha forzado el fin definitivo de esta actividad

El último de los 11 puestos de venta de pájaros y animales domésticos de la Rambla de Barcelona, conocidos popularmente como 'ocellaires' (pajarerías), ha dejado este lunes de venderlos, según han informado la asociación animalista Libera y el ayuntamiento.

Estos puestos de venta de animales, de concesión municipal y que han funcionado durante más de 150 años, han ido abandonando esta actividad en los tres últimos porque incumplían las ordenanzas municipales y la ley catalana de protección animal de Catalunya del 2003.

El ayuntamiento había hecho la vista gorda, pero ahora ha decidido abrir un expediente sancionador al último vendedor que mantenía la actividad.

Fuentes municipales han explicado a Efe que en esta última parada se vendía animales de sangre fría, como tortugas y peces, y que el propietario la mantiene abierta, pero únicamente vende jaulas y alimento para mascotas.

En un comunicado de prensa, Libera se felicita de que Barcelona cuente a partir de hoy "con una Rambla totalmente éticas y legales, gracias a las investigaciones y negociaciones de Libera y a la colaboración del ayuntamiento de la ciudad", que en 2010 se comprometió al cese de animales en la Rambla.

De los 11 puestos de venta de animales, nueve se reconvirtieron entre el 2010 y el 2011, y los otros dos han cesado la venta de animales este año 2013.