Los perros con bozal podrán ir en el metro a partir de otoño del 2014

La Generalitat deberá aprobar la modificación del reglamento de viajeros en el transporte público

Los canes viajarán con limitaciones horarias tras un acuerdo entre el Ayuntamiento de BCN y TMB

Perros de distintas razas que se exhibían ayer para ser adoptados en el Saló Animaladda, en Montjuïc.

Perros de distintas razas que se exhibían ayer para ser adoptados en el Saló Animaladda, en Montjuïc. / JOAN CORTADELLAS

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CRISTINA SAVALL / Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona y Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) han alcanzado un acuerdo para modificar el reglamento del metro y así facilitar el acceso gratuito de perros con bozal y correa no extensible fuera de horas punta, a partir de septiembre del 2014. Antes de que entre en vigor, debe ser aprobado por la Generalitat. Así lo anunció ayer Jordi Martí, concejal de Presidencia, en su visita al Saló Animaladda, que este fin de semana ha velado por un futuro de bienestar para los animales domésticos abandonados.

Entre enternecedores perros de distintas razas que buscaban quien los cuide en el Sant Jordi Club, anexo al Palau Sant Jordi en Montjuïc, Martí señaló que con esta nueva normativa Barcelona se equiparará a Berlín, Bruselas, Ginebra y Ámsterdam, «ciudades europeas donde la convivencia con los animales domésticos es ejemplar».

No citó a Zaragoza, donde el acceso de los perros en el transporte público está permitido desde hace un año. «Nuestros referentes son ciudades avanzadas, con mayor experiencia en este terreno», precisó Martí. De momento, este cambio se limita al metro, ya que, según el edil, el autobús, al rodar en superficie en medio del tráfico, es «técnicamente mucho más complicado».

Hasta el otoño del próximo año los únicos animales permitidos en el metro son los perros guía, los adiestrados que acompañan al personal de seguridad y los animales domésticos que se transportan en receptáculos convenientemente preparados para que no ensucien ni incomoden a los viajeros.

FERROCARRILES / A diferencia del metro, en los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya está permitido desde hace años viajar con animales domésticos sin ningún coste por parte del usuario. Pero en ningún caso pueden ocupar un asiento. Y a excepción de los perros guía no se admite su entrada hasta después de las diez de la mañana. En el caso de perros considerados potencialmente peligrosos por la ley, no podrán ser llevados por menores de 16 años. En este listado se encuentran los que pertenecen a las razas o a los cruces siguientes: akita inu, bullmastiff, dóberman, dogo argentino, dogo de Burdeos, fila brasileiro, mastín napolitano, pit bull, perro de presa canario, rottweiler, staffordshire bull terrier, american staffordshire terrier y tosa japonés.

LAS CONDICIONES / Martí recuerda que el acceso de los perros al metro era un compromiso recogido en el Programa de Actuación Municipal (PAM 2012-2015), que la concejalía de Presidencia y Territorio ha coordinado junto a la direción del TMB y a entidades animalistas y protectoras de animales, en el marco de una comisión de trabajo creada por el Consell Municipal de Convivència, Defensa i Protecció dels Animals.

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En esta comisión se han decidido las limitaciones que se impondrán al acceso de los perros al metro. «Por razones de seguridad no podrán utilizar las escaleras mecánicas», informa el concejal. En cuanto a los horarios, se evitarán las horas punta en los días laborables y las concentraciones consideradas multitudinarias, como los días de las fiestas de la Mercè o cuando se celebra un partido del Barça en el Camp Nou. «En verano, desde la festividad de Sant Joan hasta la Diada, o sea del 24 de junio al 11 de septiembre se ampliará el horario de acceso», aseguró Martí, quien agregó que en caso de que los vagones se encuentren muy llenos tampoco se podrá entrar con un perro para evitar situaciones difíciles de controlar.

Antes de septiembre del 2014, el ayuntamiento promoverá una amplia campaña informativa y de señalización para facilitar el acceso de los perros a las paradas de metro y concienciar a las personas más reacias a encontrarse con canes en los transportes públicos de que este cambio «es bueno para la ciudad», afirmó con convicción Martí, que recordó que en los ferrocarriles es un tema asimilado.