21 sep 2020

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CONFLICTO POR UN EQUIPAMIENTO EN POBLENOU

La Flor de Maig, año 1

Cuando se cumple el primer aniversario de la reapertura, el ateneo pide al ayuntamiento

un acuerdo con la propiedad antes del juicio

HELENA LÓPEZ
BARCELONA

La Flor de Maig fue una majestuosa cooperativa levantada en 1896 en el Poblenou, vendida durante el franquismo, cerrada, recuperada por los vecinos en los movidos años 70 tras una ocupación simbólica -que obligó al municipio a alquilar el edificio-, nuevamente cerrada en junio del 2012 alegando el ayuntamiento la carestía del alquiler, reabierta otra vez por los vecinos -unos pocos, los mismos que protagonizaron la entrada en el 77- el 20 de octubre del año pasado, el domingo hizo un año. La próxima fecha clave para el histórico equipamiento será el 5 de noviembre, día en el que está previsto el segundo juicio por la ocupación (el primero, por la vía penal, lo ganaron los ocupantes al considerar el juez que no habían hecho ningún uso «penalmente relevante»).

Los defensores del concurrido espacio -un variado grupo de vecinos del Poblenou que cuentan con el apoyo de la coordinadora de entidades- piden al ayuntamiento que llegue a un acuerdo con la propiedad antes del juicio, ya sea vía expropiación o vía permuta de terrenos. Los activistas del Poblenou aseguran que el ayuntamiento «sabe que esto lo tiene que resolver él». Que si llegaran al juicio, perdieran y desalojaran, al día siguiente volverían a entrar. Por eso, piden una solución definitiva, siguiendo el exitoso modelo de Can Batlló, en Sants. Es decir, que el ayuntamiento se haga con el edificio y ceda su gestión a las entidades del barrio. Por el momento, este está negociando con la propiedad la manera de hacerlo y el propio alcalde Xavier Trias aseguró que había voluntad política de llegar a un acuerdo. Mientras los miembros del ateneo, lejos de bajar la guardia, siguen con un intenso calendario de movilizaciones. La semana pasada ocuparon simbólicamente el Disseny Hub para mostrar su fuerza y proclamar su posición: «que el municipio prioriza equipamientos que nada tienen que ver con el barrio por delante de otros con un uso claramente social».

El próximo fin de semana tienen programada una jornada de celebración del primer aniversario y de reivindicación de la necesidad de que el municipio recupere el edificio «para el barrio». El sábado a la una de la tarde organizarán en la rotonda del casino una representación del juicio popular a la Flor de Maig, y más tarde tienen prevista una comida y cena populares a cargo de la cooperativa de trabajo Re-cooperem -con sede en el ateneo- y una manifestación. El domingo por la mañana habrá una charla sobre los proyectos que se llevan a cabo en el espacio, y para el 5 de noviembre, día del juicio civil, ya preparan una concentración de apoyo en la Ciutat de la Justícia.

En un año, la Flor de Maig se ha consolidado como el punto de encuentro de los movimientos sociales del barrio para el que se reabrió. Acoge el proyecto La Flor de Drap, de recogida y reciclaje de ropa usada, con talleres de costura; la coordinadora de cooperativas del barrio, la asamblea solidaria contra los desalojos del Poblenou -que tiene el espacio como punto de encuentro y de asesoramiento para los subsaharianos procedentes de las naves-, además de un espacio joven, del proyecto de debate ciudadano Fem Rambla y de la citada cooperativa Recooperem.