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«Es el 'seny' y la 'rauxa' de la ciudad» 4

Para Miguel Gallardo, dibujante de cómics, Barcelona está presidida por el Tibidabo con su parque de atracciones y su templo expiatorio.

«Es el 'seny' y la 'rauxa' de la ciudad» 4

MÒNICA TUDELA

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CRISTINA SAVALL
BARCELONA

Miguel Gallardo, creador deMakoki, el personaje másundergroundde los 80, fundador de la irrevente y mítica revistaEl Víboray autor deMaría y yo, el precioso cómic donde narra la relación con su hija autista, del que nació la película documental, cuenta que de niño vivía en Lleida, «una ciudad provinciana».

Por ello, le encantaban los días que con sus padres iba a visitar a la familia de su madre en Barcelona. En una de esas escapadas lo llevaron por vez primera al Tibidabo, montaña que comenzó a ser urbanizada a finales del siglo XIX, por iniciativa del doctor Salvador Andreu, entonces propietario del laboratorio farmacéutico que comercializa las famosas pastillas contra la tos. «Fue un viaje iniciático. Era la montaña mágica. Me impresionó el avión, el castillo del terror y la sala de autómatas. Todo ello tenía una aureola de película de miedo», asegura el dibujante, a quien le gustaban más las atracciones que generaban sensaciones psicológicas que las de emociones más físicas, tipo montaña rusa.

Tampoco olvida los viajes enEl Platillo, que no era ninguna atracción. «Así denominaban al tren de madera que iba de Pobla de Segur a Barcelona», explica. El trayecto duraba más de seis horas y su nombre respondía a esa lentitud, comparándolo con la velocidad «imposible» de las naves espaciales.

«De mayor, el Tibidabo me hace gracia: un templo expiatorio y un parque de atracciones presiden la ciudad. Es como elseny y larauxa», ironiza el coautor, junto a Ignacio Vidal-Folch, deHéroes modernos. Gallardo añora esa Barcelona «mestiza y canalla de antes de los JJOO, una ciudad llena de vida, de bares de antaño y de colmados, que ahora son una especie en extinción».

El parque escogido por Woody Allen para rodar escenas deVicky Cristina Barcelona, ha logrado sobrevivir a la tragedia de un accidente y a la especulación del financiero Javier de la Rosa, que en el 2008 pasó meses en la cárcel por apropiación indebida y descapitalización de Grand Tibidabo. «Una triste metáfora de hacia dónde va la ciudad».En el 2010, tocó fondo tras el accidente deEl Péndulo, que se cobró la vida de una joven al derrumbarse la maquinaria por defectos de instalación. Y el parque renació para crecer.

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