07 ago 2020

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DEBATE SOBRE EL USO DE PUBLICIDAD EN MONUMENTOS

Polémica fórmula Colón

El ayuntamiento se ampara en la excepción de la norma, pese a la ola de críticas

BCN defiende la legalidad de vestir la estatua 18 días por 94.000€ para uso social

PATRICIA CASTÁN
BARCELONA

todo tiene un precio en esta vida. Lo que no podían ni imaginar los responsables publicitarios de la marca deportiva Nike es que una acción promocional de pequeño formato pero de inesperado alcance mundial fuese a ser tan rentable. Vestir del Barça a la estatua de Colón durante 18 días les ha costado solo 94.000 euros más IVA, pese a su fenomenal impacto. Una campaña que ha sublevado a todos los grupos de la oposición municipal, que piden su retirada al unísono, pese a que el Ayuntamiento de Barcelona defendió ayer su completa legalidad en base a las excepciones que contiene la restrictiva (en principio) ordenanza de usos del Paisaje Urbano. La temporalidad de la campaña y su coincidencia con la rehabilitación a la que está siendo sometido el monumento justifican la autorización municipal. Lo singular del caso es que los ingresos se destinarán en esta ocasión no a sufragar los arreglos, sino a proyectos sociales de la ciudad, por ser esta «una prioridad municipal».

Convertir a Cristóbal Colón en efímero culé ha provocado una rentable e inmediata polémica, no por la imagen del club -que ni ha intervenido en la operación ni está en el ojo de las críticas- sino por el uso de pago del patrimonio local. Primero fue el RCD Espanyol quien levantó la voz (ver despiece) y luego los grupos de la oposición quienes aliñaron la disputa. El ayuntamiento replicó con rapidez que el dinero recaudado tendrá un fin social y que la acción se enmarca en la reparación y rehabilitación del ascensor interior cuya avería dejó a un grupo de turistas encerrados varias horas, con el posterior cierre del monumento.

TARIFA / Estos trabajos están llegando a su fin y el consistorio ha autorizado el disfraz blaugrana a la empresa de medios Media Planning Group, que lleva la cuenta de Nike, a cambio de un importe que representaría aproximadamente la mitad de los 200.000 euros que costarán todas las tareas. Solo que esta vez «se da una circunstancia excepcional» que hace que los ingresos tengan un destino solidario. Y es que Turismo de Barcelona tiene cedida la explotación y gestión de la atracción, por lo que los costes se sufragarán con los ingresos por la venta de entradas, explicaron fuentes municipales.

La ordenanza deja clara la prohibición de colocar publicidad en monumentos, entre otros elementos patrimoniales, pero también fija la temporalidad, la «obligación de reparar el impacto urbanístico», de formular un convenio de colaboración entre ayuntamiento y anunciante y de vincularse a una rehabilitación. Todo ello, pasando por caja, en euros contantes y sonantes.

La pregunta que procede es: ¿Barcelona debe o no convertir su patrimonio en eventual escaparate y rentabilizarlo? Se trata de una fórmula que en tiempos de crisis puede suponer autosufragar mejoras en la ciudad sin gasto público y que suma ya décadas siendo utilizada. Pero, sin entrar en el tema futbolístico, fue rechazada ayer por el resto de partidos. El PP criticó ayer el uso publicitario de monumentos y fachadas emblemáticas. ICV-EUiA reclamó que se retire la campaña y criticó la «banalización» del patrimonio, mientras que el PSC dijo que la iniciativa vulnera la ley del paisaje urbano (sin atender a las excepciones). Y ERC+DCat vio peligro en «madridizar el espacio público», pidió una rectificación y criticó también el uso de publicidad en los Jardinets de Gràcia el pasado fin de semana con motivo de los X Games y el Salón del Automóvil.

PRÁCTICA HABITUAL / Un revuelo nunca visto aunque desde -hace unos 25 años- que Barcelona suma apoyo económico-publicitario a muchas piezas de su patrimonio en rehabilitación: en 1988 la del Arc de Triomf (cubierto 12 meses con una lona) y de la Font Mágica, entre otros; en 1989, del Obelisco de Diagonal-paseo de Gràcia; en 1992 y 1998, el monumento a Colón; en el 2003, el de Mossèn Cinto Verdaguer; en el 2004, la Catedral... y suma y sigue. En breve se seguirá la misma dinámica para reparar las Torres Venecianas de la plaza de Espanya.

Las mismas fuentes aseguran que «cada mes llegan solicitudes variopintas para colocar publicidad en monumentos». Por norma general, «se deniegan» a no ser que haya una rehabilitación del soporte a la vista. Los trabajos de Colón no solo afectan al interior, sino también incluyen el saneamiento de piezas que podrían desprenderse, y su limpieza e imprimación anticaca de gaviota.