10 jul 2020

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EXITOSA INICIATIVA DE EDUCACIÓN COMUNITARIA

La tribu de Nou Barris

21 agentes sociales del distrito trabajan en red para ofrecer alternativas a los adolescentes

HELENA LÓPEZ
BARCELONA

David tiene 38 años y es profesor de la Escuela Infantil de Circo del Ateneu Popular de Nou Barris. De Roquetes «de toda la vida», David es en cierta manera fruto de la «educación comunitaria» que ha marcado la historia del guerrillero distrito. «De niño pasábamos mucho tiempo en la calle. Rondábamos por el Ateneu, por aquí fuera, y poco a poco me fueron invitando a entrar, a ver... y me fue gustando cada vez más esto de los malabares», explica el artista desde sus clases de circo para chavales del distrito, una de las múltiples piezas del rico engranaje del proyecto de educación comunitaria Franja, nacido hace seis años «desde la base».

Con el lema «per educar a un nen, cal tota la tribu», la iniciativa surgió del tejido asociativo de Nou Barris. «Veíamos que había actividades para los niños de hasta 12 años, en los casals infantiles, y para mayores de 16, en los de jóvenes; pero entre los 12 y los 16 había un vacío, y decidimos intentar ponerle remedio», apunta Antonio, responsable de formación del Ateneu Popular de Nou Barris, una de las entidades del territorio que forman la red de Franja -«red es la palabra clave», destacan-, donde participan desde el instituto Turó de Roquetes hasta los 'casals' de Guineueta y La Prospe y los servicios sociales de Roquetes, Canyelles y Trinitat Nova. Un total de 21 agentes sociales -entre ellos, los citados- que trabajan juntos ofreciendo actividades extraescolares gratuitas en el distrito por las que pasan 700 chicos cada curso. «No se trata de la actividad en sí, que también, se trata del arraigo», resume Vane, del 'casal' de Roquetes.

Isa y Yas tienen 20 años. La primera es de 'la Trini' y la segunda de Verdum. Ambas han pasado por actividades de Franja, y ahora están al otro lado. Son monitoras de fútbol de un equipo que ellas mismas han creado. «Vi que en el barrio hacía falta algo para los chavales y se me ocurrió crear el equipo», cuenta Isa, orgullosa del éxito. «En realidad el fútbol es una excusa, lo que les enseñamos son valores», reflexiona Yas.

Isa y Yas entraron en Franja gracias a los educadores de calle de los servicios sociales. «Localizamos a los chicos en las plazas y se trata de ir ganando su confianza», cuenta Oliver, uno de los educadores.

Como en (casi) todas partes, los recortes han afectado a la mayoría de entidades de Franja, justo cuando su trabajo es más necesario. «Nos ha tocado echarle imaginación. Ante la supresión del proyecto Proa, de refuerzo escolar, por ejemplo, hemos creado el Tro y Tronet, a través del cual los mayores ayudan a hacer los deberes a los pequeños», concluye Mònica, del Pla Comunitari de Verdum.