El TSJC refrenda el veto a ir desnudo por Barcelona

El Tribunal Superior rechaza el recurso de la CUP y dos entidades nudistas

La prohibición fue aprobada en el último pleno de Hereu como alcalde de la ciudad

Torsonudismo en el centro de Barcelona. ALBERT BERTRAN

Torsonudismo en el centro de Barcelona. ALBERT BERTRAN

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El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) no ha dado finalmente por buenos los argumentos que la CUP y dos asociaciones nudistas presentaron en forma de recurso contra la decisión del Ayuntamiento de Barcelona de prohibir de forma expresa que se pueda transitar desnudo por la ciudad y solo con bañador en las zonas alejadas de la playa.

Según informó este miércoles Catalunya Informació, el TSJC ha considerado que, por encima del derecho a las libertades individuales a las que apelaron los recurrentes, prevalece la autonomía municipal de poner límites a aquellas conductas que, en opinión del Ayuntamiento de Barcelona, pueden alterar la convivencia o el orden público.

El veto al nudismo en las calles de la ciudad se aprobó en el último suspiro del anterior mandato, en abril del 2011, con Jordi Hereu aún como alcalde. Fue suficiente el voto conjunto de los concejales del PSC y CiU para aprobar la modificación de las ordenanzas municipales en ese punto. "No decimos a la gente cómo debe vestirse, pero sí que se vista". Ese fue el eje argumental de los defensores de la prohibición aquel día.

Los detractores de la medida, ERC e ICV, lamentaron el ataque a la libertad individual que aquello suponía, y sostuvieron que con esa mentalidad años atrás se hubieran prohibido la minifalda y los tops. Y subrayaron además la enorme incongruencia que suponía que la multa en caso de infracción por no respetar la prohibición del nudismo (de entre 120 y 500 euros) fuera superior a la sanción prevista por saltarse un semáforo o por circular a gran velocidad por las calles de la ciudad.

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En aquel pleno había otro grupo municipal que participó en el debate, el PP, que no se sumó a la prohibición porque le pareció tímida. La modificación aprobada especifica que las multas solo deben imponerse en caso de que el nudista persista en su voluntad de ir desnudo después de que la Guardia Urbana le haya invitado a vestirse. El PP reclamó que la multa fuera sin aviso.

Antes de aquella fecha, no era habitual pero si posible cruzarse por las calles de la ciudad con personas desnudas.