27 nov 2020

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CRISIS POLÍTICA EN EL BARCELONÉS NORD

Gol de chilena a García Albiol

El alcalde de Badalona recoge, según acusa la oposición, los frutos amargos de su estilo

CARLES COLS
BADALONA

Hay semanas en las que apetecería no salir de la cama. El lunes, al alcalde Xavier García Albiol le amargó la hora de la merienda una llamada telefónica en la que se le informaba de que acababa de estallar un presunto caso de corrupción en el seno de su gobierno. Martes, miércoles y jueves se le comió el tiempo esa cuestión. Unas grabaciones en manos del juez revelaban cómo un cargo de confianza elegido personalmente por él trataba de extorsionar a un comerciantes de la calle de Xile. Ayer, García Albiol desayunó con una derrota, una más, a manos de la oposición, esta vez en la comisión municipal de Urbanismo. Parecerán cuestiones inconexas, pero no es así.

La oposición -Jordi Serra (PSC), Ferran Falcó (CiU) y Carles Sagués (ICV-EUiA)- coincide poco o mucho en afirmar que el origen de ambos problemas (el escandalazo de la extorsión y las votaciones perdidas) es el mismo: el peculiar estilo del alcalde.

«Más cabeza y menos testosterona», reclamaba premonitoriamente el pasado 17 de enero en su blog personal el líder local de CiU. El alcalde había organizado su primera cruzada en la calle de Xile, donde el comercio paquistaní es mayoría, con rigurosísimas inspecciones que concluían a menudo con el precinto de locales. De aquellos días de enero es la icónica imagen en la que aparecen García Albiol, el concejal David Gómez, salpicado ahora por el caso de corrupción, y, sobre todo, el controvertido jefe de la seguridad en Badalona, el concejal Miguel Jurado, una foto con aires de los años 30 que hubiera podido firmar Arthur Weegee Fellig, el retratista de los bajos fondos de Nueva York.

«Decidió convertir el cierre de los locales en un espectáculo a mayor gloria de él mismo, pero con el agravante de que en un 80% de los casos los establecimientos podían volver a abrir al cabo de poco días porque resolvían las deficiencias», subraya el socialista Serra. Aquello fue un enorme error, añade el concejal del PSC: «Aquella sensación de impunidad que transmitía García Albiol pese a lo evidentemente desmedido de sus acciones es lo que después ha provocado que personajes como el coordinador de Sant Roc, Antonio Cortés, creyeran que tenían carta blanca para hacer lo que quisieran».

Una de las filigranas más arriesgadas del fútbol es el gol de chilena. También el ecosocialista Sagués es de los que opinan que García Albiol se deslomó en aquella calle de comerciantes paquistanís al intentar una desaconsejable pirueta política. «La situación en Badalona se está degradando, pero no solo por lo que ha sucedido ahora, sino porque el alcalde tiene que reflexionar de forma urgente sobre su modo de actuar», avisa Sagués.

La semana que mañana termina ha sido, a raíz de que el PP ha perdido un concejal porque se ha enfadado con el alcalde, muy propicia para subrayar cuán en solitario gobierna García Albiol en Badalona. Pero esa soledad era previa al escándalo. Ayer perdió una votación en la que se pretendía cambiar el destino de unos terrenos de industriales a residenciales. La oposición no se opone radicalmente, pero Falcó destaca lo poco que le gusta al alcalde sentarse con unos planos y ganarse el apoyo necesario en el pleno.

Votaciones ha perdido ya muchas García Albiol. A veces no pierde batallas porque sencillamente retira sus iniciativas del orden del día si intuye que no prosperarán. No obstante, de momento solo ICV-EUiA ha planteado abiertamente la posibilidad de que una moción de censura ponga fin al albiolismo. El PSC empieza a coquetear con la idea. «Lo plural que es Badalona no lo representa García Albiol», sugiere Serra. CiU, por el contrario, cree que esa fruta está verde todavía.

La cuestión es que el PP apenas ha cumplido un año al frente de Badalona y no es una apuesta segura predecir que soplará las velas de los cuatro. «La imagen de marca de Badalona se ha deteriorado», subraya Serra. Es una opinión. Lo sucedido esta semana, sin embargo, es indiscutible que mucho no ayuda.