GESTIÓN DEL ENTORNO DEL PARQUE NATURAL

Barcelona pone coto a los jabalís en Collserola

El consorcio sacrifica 94 ejemplares para evitar la sobrepoblación

El ayuntamiento realiza una campaña de comunicación entre los vecinos

Un jabalí pasea a sus anhcas por la carretera de Collserola que une Barcelona y Sant Cugat.

Un jabalí pasea a sus anhcas por la carretera de Collserola que une Barcelona y Sant Cugat. / ROBERT RAMOS

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A pesar de estar al lado de una ciudad de millón y medio de personas,Collserola, con poco más de 8.000 hectáreas, es un lugar idóneo para losjabalís. Tanto, que en pocos años se pasó de 654 ejemplares (2004) a 805 (2011). Ante esta situación, el Ayuntamiento deBarcelona y el consorcio delparque natural se pusieron manos a la obra para controlar la población de la especie durante el verano. Entre las medidas emprendidas, destaca la instalación de contenedores antibolcaje, la información a los vecinos del entorno y la sensibilización para reducir el acceso de estos animales a las zonas de alimentación de las colonias de gatos. En este periodo también se han sacrificado 94 ejemplares para evitar la sobrepoblación.

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Hasta la fecha, la actuación coordinada se ha llevado a cabo en dos fases desde octubre del año pasado. Por primera vez se ha realizado una encuesta a 439 residentes de la zona, en los distritos de Les Corts, Sarrià-Sant Gervasi, Gràcia, Horta-Guinardó y Nou Barris, para recoger información de primera mano sobre el comportamiento de los jabalís de Collserola, y se han entregado cerca de 8.000 folletos informativos. En el 2011, la Guardia Urbana detectó un total de 676 incidencias relacionadas con la especie. Este año, hasta el 15 de mayo, fueron 104 los casos comunicados.

Una población tan numerosa de jabalís comporta incidentes con daños en los bienes urbanos y molestias y riesgos para la seguridad de peatones y vehículos en las carreteras que cruzan el parque, ademas de derivar en la adquisición de hábitos domésticos en un animal salvaje, hecho que reduce sus posibilidades de supervivencia en el medio natural. La cifra óptima se estima entre cuatro y cinco ejemplares por cada 100 hectáreas.