Ir a contenido

Protesta en la tercera ciudad de catalunya

Primera huelga paquistaní en Badalona contra Albiol

El alcalde se extraña de que su antecesor jamás cerrara un local por causas sanitarias

Los comerciantes bajan la persiana una hora por los celosos controles municipales

CARLES COLS
BADALONA

Badalona celebró ayer la primera huelga paquistaní de su historia (tal vez sea la primera de España). Tremendamente enfadados con el alcalde Xavier Garcia Albiol, cerraron una hora sus comercios, entre las 12 del mediodía y la una de la tarde. Aseguran que fueron unos 100 los establecimientos que bajaron las persianas. Hoy repetirán. Mañana, también. Es la forma paquistaní de protestar (es decir, ni japonesa ni española) contra lo que consideran una persecución premeditada del equipo de gobierno que lidera el controvertido Garcia Albiol.

¿Un ejemplo? Un restaurante recibe a las 10 de la noche, con los clientes ya en la mesa, la visita de un par de concejales, un grupo de inpectores y varios agentes de la Guardia Urbana para realizar un exhaustivo examen del establecimiento, desde sus enchufes a cómo almacenan las viandas. En la calle, las luces de emergencia de los coches patrulla dan vueltas sin cesar. Según Khan Asad, portavoz de los comerciantes, eso es un caso real e ilustrativo de qué se quejan los paquistanís. Tampoco les gusta que cuando el ayuntamiento descubre alguna irregularidad y cierra un local, aunque solo sea temporalmente, en la puerta del establecimiento los responsables municipales exhiban con un texto con sello oficial el motivo de la clausura y el importe de la multa. «Para que se vea bien , utilizan además un tamaño bien grande, un Din A3».

García Albiol, como era de prever, no se arrugó. Realizó solo una matización previa. «No realizamos las inspecciones en función de la nacionalidad de los dueños del local, inspeccionamos solo los locales de aquellos que durante los últimos años han hecho lo que querían», aclaró el alcalde. Según García Albiol, «no es normal que entre los años 2007 y 2011», es decir, durante el gobierno de sus predecesores, «no se precintara por motivos sanitarios ni un solo local en toda la ciudad».

Para subrayar su sorpresa por esa ausencia total de precintos, el alcalde de Badalona recordó algunos de los más recientes casos descubiertos por la policía municipal. Hace apenas dos semanas, por ejemplo, en un control de alcoholemia los agentes descubrieron un camión procedente de Madrid que transportaba productos perecederos en la caja sin ningún tipo de refrigeración. Allí había de todo, incluso pescado, destinado a restaurantes.

«PERSECUCIÓN XENÓFOBA» / La existencia de esos casos -medió el grupo municipal de Iniciativa en el caso- no implica que la queja de los paquistanís no sea justa. «Estamos a favor de que se tomen medidas contras los establecimientos que no cumplen la normativa, pero lo que se vive en Badalona es una auténtica persecusión xenófoba de los comerciantes de origen extranjero».

Hoy, en resumen, los paquistanís de la zona sur de Badalona bajarán simbólicamente las persianas de sus locales. Mañana repetirán, pero la protesta no acabará ahí. Los afectados no descartan recopilar de forma pormenorizada todos los casos acumulados («a veces todo se reduce a un enchufe en mal estado», explica Khan) y a partir de ahí explorar la posibilidad de llevar el caso ante la justicia para acusar al equipo de García Albiol de actuar premeditadamente contra un grupo de personas en función de su nacionalidad.