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DEMANDA CIUDADANA EN SANT ANDREU

Un ateneo de 'poble'

La federación de entidades La Harmonia reivindica la gestión del futuro 'casal' de barrio de Fabra i Coats, por el que lleva años luchando

HELENA LÓPEZ
BARCELONA

El proyecto de ateneo popular de la federación de entidades La Harmonia se creó en el año 2006, tras la adquisición del enorme recinto fabril de Fabra y Coats por parte del Ayuntamiento de Barcelona. «Lo vimos como una oportunidad para el pueblo -aquí siempre se refieren a Sant Andreu como el pobleSEnD. Queríamos estar pendientes de qué se hacía y cómo, asegurarnos de que se no se construiría de espaldas a las necesidades reales del pueblo, y sabíamos que, juntos, tendríamos más fuerza. Así que nos reunimos gente de varias entidades para impulsar entre todos La Harmonia», cuenta Xavi Serrà, uno de los padres del proyecto.

La intención de La Harmonia -iniciativa de la que forman parte entidades de ámbitos muy dispares, desde los diables hasta el colectivo cultural de cine popular y la asociación de apoyo al Sáhara Sahandreu, la cooperativa de consumo ecológico Pachamama y la Juventud Obrera Cristiana- es gestionar de forma ciudadana el casal de barrio proyectado en la nueva macroisla de equipamientos de Fabra i Coats. Las obras del edificio, situado en la primera nave, entrando a la derecha, avanzan y hay previsión de que estén listas a principios del año próximo.

«Nuestra idea es que sea un ateneo de gestión popular, como el Ateneu de Nou Barris o la Farinera del Clot», apunta Lluís Casajuana, otro de los miembros del colectivo.

Los trabajos arquitectónicos siguen hacia adelante, pero no hay todavía ningún compromiso por parte del actual gobierno municipal de que la gestión del futuro casal -en cuyas obras se están siguiendo los planos elaborados por el equipo técnico de La Harmonia, tras llegar a un consenso con el anterior gobierno- recaiga en esta federación de asociaciones. Estuvieron a punto de llegar a un acuerdo por escrito con los socialistas -que quizá ahora no serviría para mucho, pero al menos tendrían un papel firmado-pero finalmente no estuvieron a tiempo. Para los impulsores de La Harmonia es de justicia que se les otorgue la gestión, ya que son una entidad abierta, a la que se pueden sumar todos los proyectos que trabajan por y para el barrio, y porque llevan años trabajando por la recuperación ciudadana de esa nave.

Fruto de años de lucha

«En Sant Andreu faltan espacios de encuentro intergeneracional. Donde puedan haber desde salas de ensayo para jóvenes artistas amateur del barrio hasta puntos de reunión para mayores, y eso es lo que ofrecemos. Tenemos un proyecto que hemos ido trabajando con el esfuerzo de mucha gente durante muchos años, sería muy injusto que ahora cedieran la gestión a una empresa privada o de fuera», concluyen sus defensores.