Iniciativa contra el comercio sexual en la vía pública

El eslabón más débil

Entidades sociales critican que la prohibición supone criminalizar a las prostitutas

Las meretrices insisten en la inefectividad de multar

En la calle 8 Una mujer aguarda en un portal de la ronda de Sant Antoni, ayer por la mañana.

En la calle 8 Una mujer aguarda en un portal de la ronda de Sant Antoni, ayer por la mañana. / ALBERT BERTRAN

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HELENA LÓPEZ
BARCELONA

«Intentar prohibir la prostitución en la calle no es más que querer barrer la miseria debajo de la alfombra».Así de contundente se muestra Lluís Rabell, vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) a la hora de valorar la propuesta del Partido Popular (PP) aprobada ayer en la comisión de presidencia del Ayuntamiento de Barcelona con el voto a favor de Convergència i Unió (CiU).«Me decepciona la hipocresía del alcalde, que en una reunión mantenida hace unos meses con la FAVB aseguró que su abordaje de la prostitución sería social y solidario y no represivo», prosigue sorprendido el líder vecinal, quien subraya que la medida es«excluyente y solo puede hacer que debilitar y criminalizar a las prostitutas».

Al ser consultadas sobre esta cuestión, las prostitutas que ejercen en la calle lo tienen claro.«Con las multas no se arregla nada», coinciden todas las consultadas por este diario, quienes aseguran que no las pagan.«¿Cómo las vamos a pagar, si no hay trabajo?»,argumenta una trabajadora sexual que ejerce en la calle de Sant Ramon. Además de eso, coinciden en la percepción de que, en los últimos meses, la policía multa menos.«A veces te dicen que no puedes estar parada, que andes, pero no multan»,aseguran las mujeres, nada contentas con el anuncio de la prohibición.

Para Maribel -quien se define como exchica de alterne-, si se quiere erradicar la prostitución se debe hacer«desde todos los frentes».«Las chicas que están en la calle son el eslabón más débil. ¿Por qué no se meten con los locales de alterne, donde tienen a las mujeres trabajando sin ningún derecho?», reflexiona la mujer, a quien, tras denunciar al local en que trabajaba ante los tribunales, se le reconocieron sus derechos laborales y tuvo derecho a paro.«Lo que tienen que hacer es, o regularizarla y dar derechos a estas mujeres, o ir a por los proxenetas, que son los que cometen el delito»,insiste la mujer, quien también propone la creación de zonas especiales donde se pueda ejercer, como en Amsterdam.

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Otras maneras

La Síndica de Greuges, Maria Assumpció Vilà, por su parte, aseguró tras conocer la medida que«velará»para evitar que la modificación de la ordenanza«acabe vulnerando los derechos de las prostitutas». Vilà anunció también que«entrará a profundizar en los efectos de esta modificación y se entrevistará con los agentes implicados». «Mi principal objetivo será intentar que este colectivo no sea víctima de una represión en lo referente a las sanciones. Hay otros medios para afrontar el fenómeno», concluyó la defensora.