El futuro de un equipamiento municipal

El Tibidabo supedita privatizar su gestión a alcanzar 600.000 visitas

El parque perdió 1,5 millones de euros en el 2011, cuando recibió a 442.000 personas

Las instalaciones abrirán mañana la nueva temporada con más oferta infantil

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ROSA MARI SANZ
BARCELONA

Los tiempos en los que el Tibidabo recibía 600.000 visitas al año no están lejos. Son las que se registraron desde el 2006 hasta el 2009. Lo que sí parece lejano es recuperar esos resultados, unas cifras que mantenían el equilibrio económico de las instalaciones. Pero hubo un antes y un después. El accidente de la atracciónEl Péndulo, que en julio del 2010 se cobró la vida de una adolescente, hizo que miles de personas dieran la espalda a las instalaciones y el recinto perdiera ese año 200.000 entradas. El optimismo, aunque de manera tímida, ha vuelto a los gestores del parque con el balance del pasado ejercicio, cuando se recuperaron 40.000 personas. El objetivo en la nueva temporada que empieza mañana es alcanzar otra vez las 600.000 para volver a hablar en serio de privatizar su gestión, según explicó su presidente, el concejal Joan Puigdollers.

«No conseguiremos plantear seriamente que un gestor privado quiera participar en el concurso si no logramos asegurar ese número de visitantes», explicó ayer el también edil de Sarrià-Sant Gervasi, quien recordó que esas 600.000 entradas son las que marca el plan director del parque en tanto permiten esquivar las pérdidas económicas sin caer en la masificación de la instalaciones. Pero por debajo de ellas, el Tibidabo es deficitario. Como prueba, los 2,2 millones de euros de pérdidas del 2010 y los 1,5 millones del 2011, cuando tuvo 442.000 visitas.

PÚBLICO FAMILIAR / Para recuperar afluencia, el Tibidabo, ahora en manos de la sociedad PATSA, participada al 100% por el ayuntamiento, abrirá mañana sus puertas a una nueva temporada en la que presenta novedades con las miras puestas en potenciar el público familiar y las actividades culturales, y a la espera del estreno, el próximo año, de una noria que le dé un nuevo empujón al recinto. En mayo, las inatalaciones estrenarán para los más pequeños seis camas elásticas que se ubicarán en la zona infantilAlaska, un divertimento que se sumará al estreno de tres películas infantiles en 4D en el cine Dididado, así como a la renovación de los cuatro espectáculos que despiden la jornada en el parque.

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La directora de las instalaciones, Rosa Ortiz, también anunció que el 15 de abril se celebrará por primera vez en el recinto unadiadacastelleraa la que ya han confirmado que asistirán los Castellers de Vilafranca y los Castellers de Barcelona. El calendario cultural también incluye espectáculos de magia, entre mayo y junio, y una muestra de marionetas en noviembre; mientras que en la vertiente solidaria el Tibidabo ofrecerá seis encuentros impulsados por diferentes oenegés catalanas.

Y si el terrible accidente fue un claro condicionante para la pérdida de visitas, seguramente la crisis también: el Tibidabo, que llegó a tener 20.000 familias socias, cuenta ahora 14.000, y aspira a conseguir 17.000. Por ello, mantiene precios. El abono anual, independientemente del número de personas que compongan la familia, es de 121 euros más una cuota de 20 que se abona solo al darse de alta, un plus que no se paga si el trámite se realiza por internet. Y las entradas cuestan 25,20 euros para mayores de 6 años, 9 euros para niños de entre 3 y 6 años, y son gratis para menores de 3 años