06 ago 2020

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a pie de calle

El tejano del pijo para un sintecho

Edwin Winkels

Resistenes son, en general, los pantalones tejanos, fabricados y patentados en la segunda mitad del siglo XIX por el visionario Levi Strauss y el sastre Jacob Davis, primero con una tela como la de la vela, y después con un tipo de algodón más cómodo de llevar, pero igualmente resistente, llamado Serge de Nimes, por su origen de esa ciudad francesa, y luego abreviado a denim. (Otro detalle etimológico, sobre el color de la mayoría de tejanos: el azul de Génova, ciudad que en francés se llama Gènes, y que en inglés se convirtió en jeans.)

Pues esos tejanos, que antes eran de buscadores de oro, mineros, carpinteros y, claro, vaqueros del wild west, y que ahora son de todo el mundo, desde pijos hasta skaters, pueden tener una segunda vida cuando nos cansamos de ellos. Tal vez no están rotos -e igualmente, rotos también pueden estar de moda- y es una lástima dejar que se los coman las polillas en el armario.

«La mayoría de los que nos traen están en muy buen estado. Incluso hay gente que nos ha comprado tejanos nuevos; en las rebajas de H&M están bastante baratos». Pero también hay chinos de Pepe Jeans, o unos Dockers en la cesta que Rosa e Isabel, voluntarias de la Fundació Arrels, me muestran en su puesto temporal en el Bulevard Rosa. Una tal Núria les ha dejado incluso 10 ejemplares.

Ropa limpia

3 Second Chance es el nombre de la recolecta de tejanos usados (o nuevos) que se organiza por segunda vez en Barcelona, coincidiendo con la feria de moda The Brandery, que arranca hoy en la Fira. Esta vez, los pantalones irán a parar a los sintecho que acuden a Arrels. «Cada semana les damos ropa limpia o nueva, así que siempre necesitamos prendas, no solo ahora», dice Isabel.

Pero estos pantalones serán un poco especiales, ya que estudiantes de la escuela superior de diseño e ingeniería Elisava de Barcelona «customizan» o «tunean» esos pantalones, aludiendo de alguna manera a su origen (el nombre del donante) y su destino, faena que realizarán estos días en su estand en The Brandery.

Espero que ahí sean más visibles que en el Bulevard Rosa, centro comercial del paseo de Gràcia que se presta a ser solidario, pero no del todo. A Rosa e Isabel -y los otros voluntarios que hacen los turnos- les han aparcado en un pequeño local vacío donde apenas pueden llamar la atención, cuando justo delante suyo tienen una pequeña plaza, sin usar, donde todos los visitantes y compradores les verían perfectamente. Ellas no se quejan -«Ya estamos agradecidas de que nos dejan estar aquí»- pero los del bulevar podrían aprender de como, más visibles, han podido colocar los puestos de Second Chance en los otros centros colaboradores, Pedralbes Centre y, sobre todo, Illa Diagonal.

Tal vez es por esa poca visibilidad que en el Bulevard Rosa se han recogido unos 10 tejanos por día. Queda la jornada de hoy en estos centros, y el fin de semana en The Brandery, para limpiar nuestros armarios de tejanos que ya no nos ponemos.