27 sep 2020

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OFENSIVA CONTRA UNA ACTIVIDAD PROHIBIDA

BCN ha actuado en 2 meses contra 34 casos de 'limpias'

El ayuntamiento insiste en que no hay una «proliferación» sino casos «puntuales»

La Guardia Urbana tiene localizado el fenómeno en cruces del Eixample y Sarrià

CARLOS MÁRQUEZ DANIEL
BARCELONA

Varios cruces de la ciudad han vuelto a estar frecuentados desde hace unos meses por limpiaparabrisas que ofrecen primero sus servicios a los automovilistas, en el mejor de los casos, o directamente actúan violentando a más de un conductor, como denunció este diario el pasado lunes. Y si ya la semana pasada el primer teniente de alcalde, Joaquim Forn, aseguró que consideraba este fenómeno como «ocasional», ayer volvió a refrendar esta afirmación. Lo hizo, no obstante, después de informar de que la Guardia Urbana, en los dos últimos meses, ha actuado en 34 ocasiones contra personas a las que detectó realizando esta actividad a la que logró poner freno, tras años en los que iba en aumento, la entrada en vigor de la normativa cívica (2007), una ordenanza que prohíbe este tipo de mendicidad si conlleva coacciones.

El concejal nacionalista respondió a una pregunta de Alberto Villagrasa (PP) en la comisión municipal de Seguridad y Movilidad, en la que el edil popular consideró que ha habido un repunte de esta práctica, como también han corroborado a este diario varios taxistas. Forn aseguró en la comisión que «no se puede considerar que sea una proliferación», e insistió en que se trata de una aparición «absolutamente ocasional» de este fenómeno».

El teniente de alcalde concretó que la Guardia Urbana ha actuado en 20 casos en septiembre y en 14 en octubre, y que se han dado de forma «muy localizada» en los distritos de Sarrià-Sant Gervasi y en el Eixample. De hecho, como explicó EL PERIÓDICO, es habitual ver a estos colectivos en un cruce del paseo de Sant Joan con la Diagonal, en las plazas de Francesc Macià y de las Glòries, en el cruce del paseo de Manuel Girona con la avenida de Pedralbes, y en la calle de Calvet.

AMENAZAS Y COACCIONES / Esta actividad tuvo su punto álgido en el 2004, cuando se llegaron a contabilizar más de 300 cruces en los que actuaban estos colectivos y más de 500 automovilistas denunciaron al ayuntamiento haber recibido amenazas, coacciones e incluso alguna agresión por parte de los limpiacristales. Ese año se llevaron a cabo diversas redadas para tratar de eliminar esta actividad, una presión que fue continuada hasta que se le sumó la entrada en vigor de la norma del civismo, que los echó de las calles.