MENOS RECURSOS PARA LA EDUCACIÓN INFANTIL EN bARCELONA

Trias acepta bajar un millón los fondos para guarderías

CiU aprueba con el apoyo del PP que la Generalitat reduzca el 12% la subvención

La oposición acusa al gobierno en minoría de dejar perder 200 euros al año por niño

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EL PERIÓDICO
BARCELONA

El tijeretazo generalizado que está aplicando la Generalitat a los servicios sociales de Catalunya afecta también a la educación de los barceloneses de menor edad. Así será en la subvención para el funcionamiento de las guarderías en el curso pasado 2010-2011, que será un millón de euros inferior a la cantidad pactada hasta ahora por los gobiernos de ambas instituciones. El equipo del alcalde convergente Xavier Trias decidió aprobar ayer, con el único apoyo del PP, la ayuda de 7,8 millones otorgada por la Conselleria d'Educació al ayuntamiento como titular de centros de educación infantil.

La reducción aceptada ayer sin objeciones por CiU y PP en la comisión municipal de Cultura supone rebajar la aportación anual de la Generalitat de 1.800 a 1.600 euros por niño. El concejal de Educación, Gerard Ardanuy, destacó el esfuerzo que ha hecho el ayuntamiento para que el servicio no se haya reducido en ningún momento y que las familias no hayan resultado afectadas.

DESCALIFICACIÓN SOCIALISTA / El PSC cargó con dureza contra sus sucesores de centroderecha en el ejecutivo municipal. La concejala socialista Carmen Andrés reprochó a la teniente de alcalde Maite Fandos que declarara, siendo además alcaldesa accidental, que «el Ayuntamiento de Barcelona no aceptará que haya menos apoyo a las guarderías y a las escuelas de música». Andrés dijo que el recorte «tendrá efectos lesivos y vulnera un acuerdo de gobierno de la Generalitat». Y añadió: «Se constata una vez más que el alcalde y el gobierno municipal no tienen ni el peso ni la musculatura para hacer que la Generalitat respete acuerdos adoptados y firmados».

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Los ecosocialistas de ICV-EUiA, antiguos socios del bipartito de Jordi Hereu, reclamaron la defensa del modelo de guardería pública de calidad frente al Govern, mientras que Units per Barcelona, en la que se integra ERC, dijo que no podía aceptar la subvención por los «efectos lesivos» que tendrá en las plazas de guarderías infantiles públicas.

El PP basó en la «responsabilidad institucional» su voto favorable a aceptar las ayudas. Ardanuy, por su parte, agradeció este apoyo conservador y calificó de «irresponsable, tacticista y de discurso barato de derecha e izquierda» los votos en contra sabiendo que la subvención resultaría aprobada.