10 ago 2020

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Desaparición de vestigios de la antigua Barcino

La villa ya es historia

Los arqueólogos volverán a excavar en la zona una vez se haya derribado el puente del Treball Digne

El vial mar de la estación de La Sagrera del AVE sepulta todo el recinto romano descubierto en julio

RAMON COMORERA
BARCELONA

Así se han ido cubriendo los restos arqueológicos hallados junto al puente del Treball, en La Sagrera. / MÒNICA TUDELA

Julio César diría hoy lo mismo que en el 49 antes de Cristo al cruzar el río Rubicón (entre su provincia, Galia, y la metrópoli, Roma) y consumar una rebelión contra el Senado republicano que llevaría a la época dictatorial e imperial y también a la conspiración que le costó la vida. Alia iacta est, la suerte está echada, proclamó el general. La extensa villa romana descubierta en las obras del AVE de La Sagrera, junto al puente del Treball Digne, y cuyo origen podría situarse unas pocas décadas después del magnicidio, es ya historia. Y nunca mejor dicho. El hormigón, y la armadura de acero que le da resistencia, del futuro vial segregado lado mar para vehículos de la macroestación sepultó el viernes por completo los restos históricos.

Los arqueólogos, tras casi cuatro meses de excavación, documentación y traslado al Museu d'Història de Barcelona (Muhba) de los elementos singulares, habían abandonado unos días antes los pocos metros cuadrados que les quedaban. No ha sido esta, sin embargo, una despedida definitiva puesto que dentro de aproximadamente medio año, cuando la primavera estalle de nuevo y siempre en función del desarrollo de las obras, los técnicos volverán para excavar en la zona contigua ahora cubierta por los taludes del puente y de la ronda de Sant Martí.

CONTINUIDAD / Los 1.100 metros cuadrados de villa romana que en julio se empezaron a destapar, pero de riguroso incógnito durante semanas y tras una doble y opaca valla hasta que este diario reveló el hallazgo el 1 de septiembre, se estima que tienen continuidad. Con el derribo del puente del Treball Digne para dar paso a la estructura de la macroestación se abrirá otra breve ventana temporal que permitirá excavar de nuevo, aunque siempre bajo la fuerte presión de la gigantesca obra.

En este retorno se espera completar el elemento más valioso encontrado en la villa: el mosaico opus tessellatum. Hasta ahora se han descubierto 30 de los 50 metros cuadrados que se estima puede tener. La nueva excavación permitirá descubrir los 20 restantes, si bien los expertos del Muhba albergan dudas sobre cuál será su estado. La parte de este pavimento policromado con cenefas y formas geométricas ya desenterrada, y trasladada al centro del Muhba de la Zona Franca para su limpieza, estudio y restauración, ha aparecido fragmentada por la acción durante siglos de arados y otras herramientas agrícolas.

VALOR DOCUMENTAL / Los responsables de Patrimoni de la Generalitat, que tiene la última palabra en la conservación, el teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana, y los arqueólogos del Muhba han basado la decisión de no preservar la villa en su mal estado general y en la escasa entidad, a nivel de cimientos en muchos casos, de los muros. «Tienen valor documental, no patrimonial», sentenció Ciurana, quien aseguró que había recabado también la opi- nión de expertos en historia antigua ajenos a la Administración.

El secretismo que rodeó el hallazgo y la propia excavación durante un mes y medio fue criticado con dureza por los partidos de la oposición a los gobiernos de CiU tanto en el ayuntamiento como en el Parlament, así como por expertos y vecinos. Las asociaciones de estos últimos de la Verneda, La Sagrera y Sant Martí han reclamado que el mosaico vuelva a la zona. Ciurana se ha declarado partidario de ello y se ha referido a la estación como un lugar adecuado para su exposición permanente.

CUATRO ETAPAS / Junto al mosaico, también se han llevado al Muhba varios recipientes cerámicos usados para almacenar productos, trozos de bronce y de cristal y fragmentos de pinturas de pocos centímetros aparecidas a nivel del zócalo al sur de la villa. El conjunto de pequeños muros que formaban las tres zonas del recinto, en funcionamiento hasta el siglo V, se han ido destruyendo y allanando sucesivamente en cuatro etapas desde mediados de septiembre, las mismas en las que el gestor de infraestructuras Adif ha avanzado por tramos de 30 metros el túnel viario.