10 ago 2020

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REACCIONES A UNA NOTÍCIA DE EL PERIÓDICO

Trias aboga por poner cerco a los clientes de la prostitución

El PSC afirma que no mancillará el nombre de la ciudad «como hizo CiU»

XABIER BARRENA
BARCELONA

Las explícitas fotografías publicadas ayer por EL PERIÓDICO en las que varias prostitutas realizaban servicios sexuales en plena calle de Petritxol, en Ciutat Vella, pusieron, de nuevo, el espinoso asunto de la prostitución, por un lado, y de su ocupación del espacio público, por el otro, sobre el tapete. Preguntado por ello en RAC-1, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, abogó por aumentar la presión -vía multa- sobre aquellos ciudadanos que acuden a las meretrices en busca de sexo mercenario.

Más tarde, en declaraciones a este diario, el primer teniente de alcalde, Joaquim Forn, subrayó la dificultad que supone multar -como prevé la ordenanza de civismo- a alguien por ofrecer, solicitar, negociar o aceptar la realización de actos sexuales a cambio de dinero en plena calle. «Para poder multar a los clientes, hay que pillarlos in fraganti», algo muy difícil.

Tanto Trias como su lugarteniente coincidieron en atribuir la presencia de las prostitutas en zonas hasta ahora vírgenes a la fuerte presión realizada hasta ahora y que ha llevado a aumentar en un 98% las denuncias de la Guardia Urbana. A diferencia, por ejemplo, de lo sucedido con el dispositivo Xarxa contra los carteristas del metro de Barcelona, aquí sí ha habido efecto rebote.

Tanto Trias como Forn elevaron el tiro y señalaron que hasta que no se produzcan modificaciones legislativas, que exceden las competencias municipales, sobre todo en cuanto a la reincidencia y a extranjería, poco se va a poder hacer respecto a este «problema inadmisible» que tiene Barcelona, según definió Trias.

LA HEMEROTECA DEL PSC / La reacción del PSC se basó tanto en lo que dijo como lo que recordó. Así, los socialistas tiraron de hemeroteca y recordaron las palabras pronunciadas por el hoy alcalde en septiembre del 2009, cuando se hicieron públicas unas fotos también de sexo callejero. Trias dijo entonces que la «degradación que vive Barcelona es inadmisible», que la ordenanza de civismo «no se aplica» y que cuando él gobernara todo esto cambiaría, puesto que CiU acabaría con la degradación. Otros destacados miembros de la federación calificaron la ciudad, en tiempos de Hereu, como de «prostíbulo del sur de Europa» y de «capital de la transgresión». Sobre el episodio actual, el PSC dijo que no pensaba «instrumentalizar» estos hechos, ni «insultar a Barcelona como hizo CiU».

El líder municipal del PP, Alberto Fernández, insistió en que «es necesario prohibir la prostitución en la calle». Ricard Gomà (ICV-EUiA) afirmó que ha quedado demostrado que la represión policial no soluciona el problema sino que lo desplaza y pidió que se reactiven las políticas de reinserción de prostitutas.

Jordi Portabella (UpB) reclamó que se regule la prostitución y no se pierda el tiempo «persiguiendo a nudistas».