ASALTO A VIVIENDAS EN LA CAPITAL CATALANA

Cae una banda que robó en 100 pisos de chinos en tres meses

El grupo que han desarticulado los Mossos obtuvo un millón de euros de botín

Los siete detenidos tenían una lista con direcciones de 1.500 casas de orientales

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ANTONIO BAQUERO
BARCELONA

Para esa banda de ladrones de pisos, los empresarios y comerciantes chinos afincados en España eran el objetivo ideal: tienen abundante dinero en casa y no acostumbran a denunciar los robos. De ahí que ese grupo criminal, que ha sido desarticulado por los Mossos d'Esquadra, solo les robara a ellos. La banda, muy profesionalizada e integrada por siete colombianos, hacía tres meses que había llegado a Barcelona. En ese tiempo, según han podido acreditar los Mossos, habían asaltado 100 pisos de chinos en la capital catalana, Badalona, Santa Coloma y Gavà, obteniendo un millón de euros de botín.

El grupo era itinerante y estajanovista, pues se dedicaba al robo 12 horas al día. Trasquemaruna ciudad se marchaba a otra. En el registro de las cinco viviendas de los detenidos, los agentes encontraron una lista con 1.500 pisos, todos ellos de chinos, de Barcelona, pero también de localidades de Galicia y Valencia así como de Italia y Austria. Cada dirección estaba acompañada de anotaciones que indicaban si ya habían robado o si había que hacerlo. Según explicó ayer el jefe del Àrea Territorial d'Investigació de la Regió Policial de Barcelona, Ramon Grasa, «estaban muy bien organizados e iban cambiando de ciudad e incluso de país cada cierto tiempo. Eso explica que hayan conseguido estar tres años en la UE sin ser localizados».

En los registros se recuperaron joyas, oro fundido, aparatos electrónicos y dinero en moneda europea y china. Junto a las importantes cantidades de dinero que los empresarios chinos suelen tener en sus pisos, otro atractivo para esos ladrones era la gran cantidad de objetos tecnológicos de alta gama que solían encontrar en esas viviendas.

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Para robar en los pisos, la banda empleaba métodos de toda la vida para forzar las puertas: deslizaban una radiografía o un plástico duro para hacer saltar el pestillo o, si había que forzar el marco, empleaban una palanca. El gran trabajo lo hacían previamente, cuando localizaban a víctimas potenciales, todos ellos comerciantes o empresarios chinos residentes en Barcelona, a los que seguían para saber sus horarios y su vivienda. Incluso subían con ellos en el ascensor.

A PUNTO DE VOLVER A COLOMBIA / / A la hora de cometer el robo, actuaban en un grupo numeroso: dos miembros del grupo se aseguraban que el piso estaba vacío; otros tres forzaban la puerta y desvalijaban el domicilio mientras en la calle el resto de compinches vigilaban que el vecino no volviera. Aunque hacía semanas que se les investigaba, el jueves se decidió precipitar su detención pues se detectó que pretendían regresar a Colombia.