05 abr 2020

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Un sector económico en transformación

Solo uno de cada cuatro pisos de Barcelona se alquila por más de 1.000 euros

El 10% de los anuncios de arriendo son inferiores a los 600 € en las principales webs inmobiliarias

La oferta asequible crece para colocar viviendas que no se venden y se adapta a bolsillos en crisis

PATRICIA CASTÁN
BARCELONA

Tiene 50 metros cuadrados, dos habitaciones y cocina y baño reformados, está amueblado, le falta ascensor, pero tiene luz y un buen balcón en pleno Poble Sec. La noticia es que solo cuesta 550 euros al mes de alquiler, una cifra inexistente en el mercado de arrendamientos hace solo cuatro años. Y la oferta relativamente asequible no deja de crecer. En los principales portales inmobiliarios, idealista.com y fotocasa.es, las viviendas de alquiler a menos de 1.000 euros ya suponen entre el 70 y el 82% de su oferta total. Y más del 10% están por debajo de 600. Las dificultades para vender han llevado a engrosar la oferta de pisos de alquiler, y aunque esta modalidad cada vez tiene más demanda, la crisis ha mantenido los precios a la baja, devolviendo una cierta normalidad a un mercado que en los últimos años estaba a años luz de las posibilidades de muchos bolsillos.

El repertorio de pisos baratos en Barcelona no se circunscribe a una sola zona. En casi todos los distritos afloran lo que podrían llamarse chollos. Por ejemplo, en idealista.com, de un total de 4.381 pisos en alquiler disponibles esta semana, un centenar estaban a menos de 500 euros, mientras que los situados por debajo de 600 alcanzaban los 441.

Naturalmente, entre el abanico figuran pisos sin ascensor, algunos bajos o buhardillas y algunas viviendas que dudosamente tendrán cédula de habitabilidad. Pero son mayoría los que están en buenas condiciones, y por los que hace solo tres o cuatro años, en plena locura inmobiliaria, se habrían pagado 900 euros o más.

EVOLUCIÓN / La tendencia queda clara con el registro histórico de idealista. En agosto del 2007, solo un 2,4% de los pisos ofertados en su web para alquilar estaban a menos de 700 euros. En el 2008 eran un 3,7%; en el 2009, un 8,9%; un año después ya suponían el 15,4%. El pasado viernes alcanzaban una cuarta parte de la oferta, superando el millar. En fotocasa.es, que fija como franja los 750 euros, la disponibilidad es de 1.893 entre un total de 5.600, es decir, casi una tercera parte del volumen.

El presidente de la asamblea local de la red inmobiliaria Comprarcasa, Juan José Aguilera, puntualiza que los precios han bajado, pero no tanto como en el caso de la venta. El experto no duda de que el ámbito del alquiler ha ejercido de sostén para el sector inmobiliario, ya que las operaciones paralizadas en compraventa han acabado insuflando una nueva bolsa de pisos de alquiler en Barcelona. «El mercado ha crecido porque el que no puede vender alquila, y también están los que han tenido que hacerlo para conseguir liquidez», explica. Y por otro lado, «mucha gente que no puede comprar por falta de financiación se ha decantado por el arrendamiento».

BALANZA / A razón de este equilibrado auge de oferta y demanda, «los precios no han bajado tanto como cabría esperar», pero sí lo suficiente como para estar muy por debajo de los del 2007 y posibilitar la entrada en el mercado de más clientes. Fotocasa cifra el precio medio del metro cuadrado en 10,45 euros en la ciudad. Incluso los afortunados jóvenes que tengan un empleo estable lo tienen ahora más fácil, sobre el papel.

Quienes dispongan de presupuestos más holgados deben saber que los 1.000 euros que antes solían marcar la barrera para encontrar una vivienda decente, ahora abren la llave de la mayoría de las propuestas. En fotocasa, 4.640 de 5.600 pisos cuestan menos de 1.050, mientras que en idealista casi 3.000 de 4.380 están a menos de 1.000. «Con un presupuesto de 800 euros estamos ofreciendo buenos pisos, donde no hay que hacer obras ni pintar, antes por este dinero había cuchitriles, y lo peor es que se llegaban a alquilar», explica un agente de una inmobiliaria del Eixample.

Lo que no cambia tanto son las exigencias de los arrendatarios. «Con la lentitud de la justicia en los casos de impagos, los propietarios tienen muchas exigencias en garantías y avales», indica Aguilera. Y el auge de la morosidad no ayuda a que se instaure la confianza entre las partes.

Eso sí, el inquilino tiene cada vez más y mejores opciones para elegir. Idealista ha doblado su cifra de disponibilidad en solo tres años. En sus ficheros figuran precios asequibles incluso en viviendas amplias, de más de 80 metros cuadrados.