Ir a contenido

VUELVE LA NORMALIDAD A LA PARROQUIA BAJO EL TEMPLO DE GAUDÍ

De barrio pese a los flases

La cripta de la Sagrada Família reabrió ayer para sus feligreses tras el incendio de abril

HELENA LÓPEZ
BARCELONA

«Sí que cuentan que han intentado mejorar la seguridad, pero la seguridad es algo muy relativo. Por mucha que haya, estas cosas pueden pasar. La que había aquí antes del incendio ya estaba bien. Si instalan demasiadas cámaras, parece que seamos todos delincuentes», reflexionaba a primera hora de ayer Lluís Bonet, rector de la parroquia de la Sagrada Família, minutos antes de oficiar la primera y familiar misa en la renovada cripta tras el incendio provocado el pasado 19 de abril en la sacristía.

Pese a los comprensibles flases y a la eterna cola que rodea el templo, el ambiente en la cripta, situada en el sótano de la siempre asediada joya de Gaudí, sorprende por su familiaridad. Podría ser perfectamente el de cualquier parroquia de barrio, e incluso de pueblo. «¿Qué, Conchita, contenta de cómo ha quedado?», interpelaba Bonet a una de las feligresas al inicio de la misa de las nueve. «Sí, mucho. Veo que la iluminación ha mejorado mucho, algo que hacía mucha falta», respondía la mujer, «creyente y practicante», quien asiste a diario a la parroquia desde hace 42 años.

Y es que no hay mal que por bien no venga. La cripta, a la que no afectaron las llamas, sino la intensa humareda -el fuego caló en la sacristía, todavía bastante dañada- presentaba ayer un aspecto reluciente, como de recién estrenada. «Los trabajos se han hecho con mucho mimo», relataba Conchita, quien los ha seguido de cerca. «La energía y la fe del rector Bonet tienen mucho que ver con lo bien que ha quedado», reivindicaba la emocionada mujer.

La fecha para la reapertura tampoco se eligió en vano. Ayer, 16 de julio, era el día de la Virgen del Carmen, cuya imagen -en una bonita escultura obra de Jaume Busquets- acompaña a la tumba de Gaudí en uno de los laterales de la cripta.

La reivindicación

Además de felicitar una por a una a todas las Cármenes, Bonet aprovechó el sermón para dar un tirón de orejas a los medios de comunicación, por acudir «solo cuando pasan cosan excepcionales». Destacó también que «arriba» [por la basílica] estaban «muy bien» (durante el tiempo que han durado los trabajos de limpieza, la actividad de la parroquia se trasladó al templo). «Arriba se debería seguir celebrando misa cada día. La Sagrada Família es un lugar de culto, no un parque temático», concluyó el combativo Bonet, quien aseguró que el obispo ya conoce sus deseos.

0 Comentarios
cargando